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Malasia

Viajar a Malasia

Malasia ofrece junglas húmedas y calurosas abarrotadas de fauna, playas hermosas, islas idílicas, sensaciones culinarias y culturas multiétnicas.

Malasia es como dos países en uno, partido por la mitad por el mar de China Meridional. La península acusa influencias malayas, chinas e indias, mientras que Borneo se distingue por una selva con orangutanes, montañas graníticas y tribus remotas. En todo el país se aprecia una impresionante variedad de microcosmos: desde los altos edificios de Kuala Lumpur, propios de la era espacial, hasta los entrañables hogares comunales de Sarawak, en la gran isla de Borneo, compartida con Brunéi e Indonesia.

Y después está la comida. La cocina de Malasia (sobre todo en la costa oeste peninsular) es variadísima; se empieza por la “nonya” chino-malaya para pasar a los curris indios, bufés chinos, puestos callejeros malayos e incluso una buena oferta occidental.

Sin embargo, a pesar de tanta variedad étnica, religiosa, paisajística, y de las enormes distancias, la belleza de Malasia radica no en la acumulación sino en la fusión de todo ello en un país que es de los más seguros, estables y diversos del sureste asiático.

SELVA TROPICAL Y OCÉANOS

Acertadamente, son muchos los que identifican esta región con su selva ecuatorial. Aquí se conservan importantes secciones de selva primaria intactas (que se cuentan entre los ecosistemas más antiguos del planeta), protegidas en parques nacionales y proyectos conservacionistas. Un follaje en apariencia impenetrable y unos ríos turbios y sinuosos se conjugan para crear 'el corazón de las tinieblas", aunque basta una caminata guiada por la naturaleza para asombrarse ante la biodiversidad del entorno, desde las plantas carnívoras, lianas y orquídeas de las húmedas tierras bajas hasta las coníferas y los rododendros de los bosques a mayor altura. La guinda de este partel de clorofila es ver animales en su hábitat natural. Los avistamientos más comunes son nubes de insectos y pájaros coloridos, aunque, con suerte, quizá aparezca algún orangután que se columpia por la cubierta selvática. Los océanos, igual de generosos, permiten bucear entre bancos de peces tropicales, corales en tecnicolor, tortugas, tiburones y delfines.

AVENTURAS URBANAS

En la capital de Malasia, Kuala Lumpur, la vida del kampung (pueblo) malayo se mezcla con la ostentación del s. XXI de las Torres Petronas, y los compradores se mueven entre tradicionales mercados callejeros y grandes centros comerciales climatizados.

Los centros históricos de Malaca y George Town (Penang) son Patrimonio Mundial por su extraordinario paisaje arquitectónico y humano, desarrollado durante más de quinientos años de intercambio cultural y comercial en el sureste asiático. Ipoh, la capital del estado de Perak, renace.

RIQUEZAS CULTURALES

La diversidad natural tiene su reflejo humano en el popurrí cultural. Malayos musulmanes, chinos de varias religiones e indios hinduistas se confunden con los aborígenes (los orang asli) de la Malasia peninsular y los indígenas de Borneo, decenas de tribus conocidas en conjunto como los dayak. Cada etnia tiene su lengua y cultura propias, al alcance del viajero gracias a un apretado calendario de fiestas y una deliciosa variedad culinaria.

Fuente: El mundo (octubre del 2015) y Malasia, Singapur y Brunéi 2 (septiembre del 2013)