Cinco consejos para el confinamiento de un navegante en solitario

Texto por
Daniel Fahey, autor de Lonely Planet
Navegante solitario
Dacnat_Shutterstock

¿Cómo voy a aguantar 100 días así? Recomendaciones de un autor de Lonely Planet, y, por encima de todo, navegante en solitario

Brian Thompson es navegante y cuenta en su haber con más millas náuticas en multicasco que cualquier británico. De camino a pulverizar 25 récords mundiales, ha circunnavegado el mundo solo, ha cruzado océanos acompañado por tripulaciones, y ha navegado a la deriva en el Océano Atlántico con la única compañía de su pareja, sin saber cuanto tardarían en regresar a la orilla. En este artículo, Thompson comparte sus consejos y recomendaciones para el confinamiento durante la crisis del coronavirus. 
 

Consejos de un navegante en solitario

¿Quién mejor para dar consejos sobre aislamiento que un navegante que ha circunnavegado el globo en solitario? © DiegoMariottini / Shutterstock

 

1. Controlar lo incontrolable

Brian Thompson y su novia de entonces, Helena Darvelid, llevaban cinco días navegando por el Océano Atlántico a bordo de un trimarán larguirucho no asegurable de madera contrachapada cuando aconteció el desastre: el barco empezó a desmontarse. 

El puntal empezó a desconectarse del casco principal y la vela estaba a punto de doblarse. Brian estaba preocupado. Quedaban a merced de cualquier gran tormenta y apenas podían controlar el barco: cuando el viento soplara en la dirección incorrecta, tendrían que lanzar el ancla de capa solo para poder mantener la posición. 

Empezaron a avanzar, renqueantes y con cautela, de vuelta a Inglaterra. No tenían ni idea de cuanto tardarían en llegar a tierra; ni de si lo conseguirían.

“Necesitas controlar lo incontrolable”, afirma Brian. “Si se acerca una gran tormenta, no habrá nada que puedas hacer para impedirla. Solo puedes hacer todo lo que esté en tu mano para prepararte y mitigar los problemas al máximo”. 

En el ámbito del confinamiento por coronavirus, esto se traduce en planificar el menú semanal, lavarse las manos con frecuencia y mantener limpia nuestra vivienda. Para Brian, en aquel momento, significó hacer reparaciones rudimentarias en el barco y tomarse las cosas día a día. Al final pasó casi un mes hasta que consiguieron regresar a Inglaterra.

 

Consejos de un navegante en solitario: tiempo

Al enfrentarse a un período largo de confinamiento, es importante fragmentar los períodos más largos de tiempo en porciones más pequeñas © Ray Laskowitz / Lonely Planet

 

2. Dividir el tiempo en pequeñas porciones

“Como el coronavirus, estas tormentas marinas no son algo personal. Vivimos en el aquí y ahora, y hay que lidiar con ello lo mejor que sepamos”, sostiene Brian. Y él propone dividir el tiempo del aislamiento en objetivos diarios o semanales.

Mientras estaban a la deriva, Brian y Helena sabían que su objetivo final era llegar a tierra, pero ignoraban cuánto tiempo tardarían en conseguirlo.

Nos centramos en el objetivo principal, que era regresar a casa sanos y salvos”, cuenta Brian, “pero también tienes que ser flexible. Siempre hay que tener en cuenta las posibilidades que hay disponibles”. Cuando el viento cambiaba de dirección, la pareja trazaba otros posibles itinerarios que les llevaban a España o Francia

“Hay que intentar no pensar en todo el tiempo de confinamiento te queda por delante”, aconseja Brian. “Porque parece insuperable. Es como un niño pequeño esperando la Navidad en pleno febrero: parece que está muy lejos”. En lugar de eso, hay que plantearse metas asequibles: levantarse cada día a la misma hora, planificar las comidas, dedicar una hora al ejercicio al aire libre si es posible… O, en palabras de Brian, “Atravesar la tormenta. Concentrarse en navegar lentamente durante un tiempo. Decidir adónde se quiere llegar. Solo tienes que creer que vas a llegar”.

 

 

Consejos de un navegante en solitario: estar animado, sentido del humor y positivismo

El ánimo, el sentido del humor y el positivismo son muy importantes para superar el confinamiento © Yair Kivaiko / EyeEm / Getty Images

 

3. Estar animado; y animar a los demás

“Cuando hay dos personas, creo que el humor es la clave, hay que mantenerse animado y con sentido del humor”, afirma Brian. Bromear fue muy importante para que Brian y Helena mantuvieran el optimismo durante sus peripecias en el Atlántico Norte.

“Conservar el sentido del humor es muy importante”, admite Brian. “No tienes que forzarte a hacerlo, pero es importante; así, si el otro se viene abajo, puedes animarle y viceversa”. Para quienes deben pasar el confinamiento solos, resolver esto es algo tan sencillo como llamar a un amigo por teléfono o ver una buena comedia en la tele en lugar de las noticias.

El positivismo es todavía más fundamental cuando uno navega o se confina solo. En el 2008, Brian fue uno de los 12 finishers en solitario de la Vendée Globe, una de las regatas más duras del mundo. Pasó 98 días en alta mar.

La regata partió de Les Sables-d'Olonne, cerca de La Rochelle, al oeste de Francia; y Brian asegura que las primeras horas fueron las más duras. Pasó de sentir el calor de las 300 000 personas que animaban a los regatistas antes de zarpar a estar totalmente solo. 

“En las primeras 24 horas piensas: ¿cómo voy a aguantar 100 días así? Es como contemplar la complejidad del universo, si lo piensas mucho, acabas por volverte loco. No queda otra que mantenerse positivo y pensar hacia delante. Pensar en llegar al cabo Finisterre, después pensar en llegar a las islas Canarias, y después al Ecuador”, enumera.

 

 

Consejos de un navegante en solitario: dormir para mantenerse en forma

Intentar mantener las horas de sueño es fundamental para mantenerse en forma © Mahide Mannhardt / Lonely Planet

 

4. Mantenerse en forma 

Al zarpar en su barco, el Bahrain Team Pindar, para la Vendée Globe, Brian necesitaba estar en plena forma para enfrentarse a cualquier contratiempo que pudiera surgir. Algunos de los barcos de sus competidores se quedaron varados, otros rompieron el mástil, el regatista francés Yann Eliès se rompió el fémur y tuvo que retirarse de la competición.

Es una carrera brutal. Los barcos salen del sur de Francia y van rumbo al este rodeando el cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica, mientras los navegantes recorren la fina línea que separa la velocidad de la seguridad. Los barcos siguen hacia el este, virando por debajo de Nueva Zelanda, antes de girar hacia el norte alrededor del cabo de Hornos en Chile y regresar a Europa, con las velas al viento.

Brian solo durmió un total de tres horas diarias. “Como sucede con el coronavirus, aislarse en un barco hace que no vayas a contagiarte”, sostiene. Sin embargo, el agotamiento era inevitable. “Practicaba el sueño polifásico, no dormía más de 45 min cada vez”.

Si bien esto del sueño polifásico no es algo que la gente confinada en casa necesite hacer, Brian asegura que es importante mantener las horas de sueño, sobre todo cuando uno se enfrenta a situaciones de estrés. “Puede que no consigas dormir ocho o nueve horas diarias cada noche, así que intenta dormir tantas siestas como puedas”, añade.

 

Consejos de un navegante en solitario: cuando todo termine, darse un capricho

Brian Thompson asegura que darse un capricho especial cuando todo esto haya terminado es clave para superar un largo período de confinamiento © DebbiSmirnoff / Getty Images

 

5. Darse un capricho cuando todo termine

Transcurridos 10 días de competición en la Vendée Globe, Brian se quedó sin alimentos frescos. Tuvo que recurrir a los alimentos secos congelados para pasar los 88 días que tenía por delante. Llevaba consigo una amplia variedad de comida liofilizada: porridge con fresas o pasas sultanas o arándanos, curri verde tailandés e incluso una cena de Navidad.

“Llevaba pastillas de vitaminas, así que pese a que mi estado no era tan saludable como cuando estaba en tierra, ese tipo de comida ya me iba bien. No es lo que comería si pudiera elegir, pero me aportaba energía y me permitía seguir adelante”, cuenta.

“Que eso no desaliente a nadie, cuando vuelves a tierra puedes darte el festín de tus sueños”. Para Brian, ese festín consistió en un bol gigante de guacamole y atún al punto, seguidos de una rica mousse de chocolate. Quien esté confinado y lea estas líneas, ya puede ir pensando en preparar su plato favorito.

 

“A diferencia de salir a navegar, nadie ha elegido quedarse aislado en casa”, explica Brian al comparar los paralelismos entre la navegación de resistencia y el coronavirus, “pero todos podemos salir de esta. Algunos incluso podrían sacarle partido. Así que no hay más que decidir cómo vamos a pasar estos días y después decidir cómo sacarles el máximo partido”. 

 

 

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