América invita a vivir experiencias donde naturaleza, cultura y gastronomía se descubren desde perspectivas muy distintas. Desde sobrevolar los paisajes salvajes de Alaska y adentrarse en el bosque nuboso de Monteverde hasta bailar tango en Buenos Aires, navegar por las Galápagos o saborear los vinos de Valle de Guadalupe, estas propuestas se completan con el glamour de South Beach, un viaje sin prisas por Minnesota y una escapada al ritmo del mar en Rhode Island.
1. Sobrevolar la "última frontera" en Alaska (Estados Unidos)
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Glacier Bay National Park, Alaska. ©Hank Shiffman / Shutterstockk
Es fácil adivinar por qué Alaska es conocida como la “última frontera” al sobrevolar este inmenso territorio de glaciares, bosques y montañas. El estado más grande de EE UU es también el más agreste: apenas un 20% de su territorio es accesible por carretera, por lo que no hay mejor manera de contemplar este sobrecogedor rincón del norte que desde el aire, en un vuelo panorámico.
2. Bailar un apasionado tango en Buenos Aires (Argentina)
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Plano general de bailarines interpretando un tango en una esquina de Buenos Aires. ©Thomas Barwick/Getty Images
La frenética capital de Argentina es una ciudad vibrante y apasionada donde, cada día, parejas y desconocidos se unen en un abrazo para bailar tango. Contemplar este célebre baile en su ciudad natal, Buenos Aires, es una experiencia fascinante, pero atreverse a bailarlo es aún más emocionante. Es hora de olvidar los espectáculos para turistas y lanzarse a la pista junto a los porteños.
3. Maravillarse con el bosque nuboso de Monteverde (Costa Rica)
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Volcán Arenal, en el centro de Costa Rica, visto desde Monteverde. ©L_B_Photography / Shutterstock
El bosque nuboso tropical de Monteverde es un lugar como ningún otro. Envuelto entre etéreos velos de niebla, resonando con el canto de las aves y, literalmente, rebosante de vida, este mundo primigenio ofrece una experiencia mágica para todos los sentidos: da la oportunidad de desconectar de la jungla urbana y adentrarse en una naturaleza que se presenta en estado puro.
4. Embarcarse en un crucero de expedición por las islas Galápagos (Ecuador)
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Vista de dos playas de la isla Bartolomé, en el Parque Nacional Galápagos. ©npavlov / Shutterstock
Situadas a unos 965 km de la costa continental de Ecuador, las remotas islas Galápagos figuran entre los mejores destinos del mundo para la observación de fauna. Vinculadas para siempre a Darwin y a la teoría de la evolución, albergan una asombrosa diversidad de paisajes y especies, muchas de ellas endémicas de estas islas, sus mares y sus cielos.
5. Disfrutar del vino y la alta gastronomía en el Valle de Guadalupe (México)
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Una copa de vino en los viñedos de Santo Tomás, en el Valle de Guadalupe. ©Mister Moisteer / Shutterstock
El Valle de Guadalupe, un destino vinícola en pleno auge donde se dan la mano la arquitectura contemporánea y los restaurantes de cocina de proximidad, es la principal región productora de vino de México. Situado a solo 2 h en coche al sur de San Diego, resulta muy fácil sumergirse en su animada escena enológica, favorecida por días cálidos y soleados durante todo el año y noches frescas y despejadas.
6. Recorrer los hoteles más emblemáticos de South Beach, Miami (Estados Unidos)
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Colorida torre salvavidas en la playa de South Beach, Miami. ©Mateo Ruiz Ganzález for Lonely Planet
Cuando en el resto de EE UU hace frío, en Miami sigue haciendo un calor tropical. Tiene un estilo irresistible, desenfadado y sin ningún tipo de complejo a la hora de llamar la atención. South Beach combina el glamur de una ciudad sofisticada con el ambiente relajado de un pueblo costero, todo ello concentrado en un pequeño barrio perfecto para recorrer a pie. Hay pocos lugares como este para disfrutar del sol, vivir la noche entre sus magníficos hoteles art déco y disparar fotos sin cesar.
7. Saborear el placer de viajar sin prisas en Minnesota (Estados Unidos)
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Carretera sinuosa y árboles coloridos en las colinas cerca del lago Caribou, en el norte de Minnesota. ©Dan Thornberg / Shutterstoc
La ruta panorámica que une Minneapolis con la Boundary Waters Canoe Wilderness Area recorre plácidamente la North Shore, la costa de Minnesota bañada por el espectacular lago Superior. Aquí el viajero encontrará de todo: historia de los pueblos indígenas y de las comunidades inmigrantes, aventuras al aire libre junto al lago y una ventana a algunos de los paisajes más agrestes de EE UU.
8. Convertirse en guardián del faro de Rose Island por una noche en Rhode Island (Estados Unidos)
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El faro de Rose Island se encuentra a un corto trayecto en barco desde Newport. ©Randy Kostichka / Shutterstock
Crecí en Rhode Island y siempre me encantó pasear por las calles empedradas de Newport y disfrutar del animado ambiente veraniego que llenaba la ciudad. Hoy en día, sus festivales de música y sus mansiones de la Edad Dorada son de sobra conocidos, pero pocos saben que, muy cerca, en la bahía de Narragansett, es posible convertirse por una noche en el guardián de uno de los faros más emblemáticos del estado.