Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información estadística del uso de nuestra página web y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.
Cerrar

Ciudad del Vaticano

Viajar a Ciudad del Vaticano

Embutido en solo 44 Ha, puede que el Vaticano sea el país más pequeño del mundo, pero concentra algunas de las obras más famosas de Italia.

Resguardada en pleno centro de la capital italiana, Roma, y enclaustrada en una pléyade de tradiciones y rituales sacrosantos, la Ciudad del Vaticano es uno de esos extraños lugares que hay que ver para creer.

Es, además, la sede de la Iglesia católica, dirigida con total autoridad por el Papa, quien habitualmente residía en un palacio con más de un millar de estancias y de cuya protección se encarga la Guardia Suiza, conocida por su colorido uniforme rojo, amarillo y azul.

La ciudad fue fundada tras firmarse los Pactos de Letrán, en 1929, y representa el vestigio moderno de los Estados Pontificios, el feudo que gobernó Roma y buena parte del centro de Italia hasta su reunificación en 1861.

El vínculo del Vaticano con el cristianismo se remonta al s. I, cuando san Pedro fue crucificado en el Circo de Nerón. En su homenaje, el emperador Constantino mandó construir una basílica en el lugar donde el santo fue enterrado.

Con todo, el esplendor de la basílica de San Pedro no es más que la antesala de las riquezas que aguardan en los Museos Pontificios.

Fuente: El mundo (octubre del 2015)