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Yemen

Viajar a Yemen

Ya no deben quedar muchos lugares en el mundo que hagan sonreír a Dios, pero Yemen es uno de ellos. Habitado casi desde el inicio de los tiempos, Yemen es, en muchos sentidos, la cuna de la humanidad. Los hijos de Noé lo conocían como la tierra de la que mana leche y miel, Gilgamesh acudió aquí en busca del secreto de la vida eterna, los sabios recolectaron incienso y mirra en sus montañas, y una famosa mujer conocida simplemente como Saba declaró que Yemen era su hogar.

Sin embargo, desde que se cerrara el libro de la mitología, Yemen ha permanecido, en gran medida, recluido en un olvidado rincón, ajeno a un mundo que lo ignoraba. Sin embargo, hoy en día el mundo está despertando a todo cuanto se ha perdido. Situado en la encrucijada de dos continentes, ha sido construido a partir de las sombras de Arabia y los reflejos de África, y es profundamente romántico y absolutamente único.

Viajar a este país no resulta fácil, ni tampoco es del todo seguro; hoy Yemen se mueve al borde de la catástrofe, y antes de decidirse a viajar hay que valorar con atención la cuestión de la seguridad. Pero para los que se aventuran al más tradicional de los países islámicos, hogar de un pueblo que el Profeta describió como “los de corazón más gentil”, la recompensa es enorme.

Cuenta la leyenda que un día Dios decidió comprobar cómo iban las cosas; vio que Londres había cambiado mucho, Egipto no era como lo recordaba, pero al ver Yemen sonrió: “No ha cambiado nada desde que lo creé”.

Fuente: Arabia Saudí, Bahréin, los EUA, Kuwait, Omán, Qatar y Yemen 1 (septiembre del 2010)