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Turkmenistán

Viajar a Turkmenistán

Aislado y dominado durante largo tiempo por un presidente excéntrico, Turkmenistán es uno de los rincones más raros de Asia central, aunque con atractivos propios.

Con diferencia el más misterioso e inexplorado de los “istanes” de Asia central, Turkmenistán se hizo famoso por la dictadura, verdaderamente singular, de Saparmyrat Niyazov, que gobernó como “Turkmenbashi” (“líder de los turcomanos”) hasta su muerte en el 2006 y cubrió esta república desértica y poco conocida con estatuas doradas de su persona.

El resultado es un feudo de lugares insólitos y curiosos restos históricos, pero también mucho más que un parque temático del totalitarismo, como se suele pintar al país: en realidad, Turkmenistán es una tierra antigua de gran espiritualidad y belleza natural.

Las míticas ciudades de Merv y Konye-Urgench evocan imágenes de caravanas en la antigua Ruta de la Seda, mientras que la belleza desnuda del desierto de Karakum, junto con otros fenómenos naturales, son visiones menos esperadas pero igual de cautivadoras. La experiencia definitiva consiste en mezclarse con los fascinantes turcomanos, cuya cálida hospitalidad es legendaria.

Fuente: El mundo (octubre del 2015)