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Mongolia

Viajar a Mongolia

Mongolia es una maravilla intacta, una tierra donde las dunas cantan, los caballos erran y los pastores nómadas reciben a los forasteros con las puertas abiertas. En Mongolia se viaja sin itinerario.

Mongolia. La mera palabra evoca imágenes de pastores nómadas, caballos atronadores y, por supuesto, el guerrero-emperador Gengis Kan. Los mongoles conquistaron la mitad del mundo conocido en el s. XIII, y aunque el imperio feneció hace mucho, los viajeros aún acuden atraídos por esta mágica tierra.

Sus gentes saben que viven en un país único. Basta con preguntar a cualquiera y enseguida hablará efusivamente de las vastas estepas, las escarpadas montañas y los lagos cristalinos. Igual de atractiva resulta su cultura nómada. La oportunidad de dormir en una yurta, ayudar con el ganado y ordeñar una vaca es una de las experiencias definitivas del regreso a la sencillez, gracias a la tremenda hospitalidad de los mongoles.

No obstante, hay pocos países en el mundo donde exista tal diferencia entre las poblaciones rural y urbana. Mientras que los nómadas viven modestamente, sus conciudadanos en Ulán Bator, la capital de Mongolia, están entrando en el futuro de cabeza, y su paisaje urbano está cambiando a un ritmo vertiginoso.

Fuente: El mundo (octubre del 2015)

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