República Checa

Viajar a República Checa

Para ser un país que solo existe desde 1993, la República Checa sabe exhibir muy bien su emocionante historia. Aquí el pasado se vuelve real. Abundan los castillos y los palacios, que narran historias de poderosas familias e individuos cuya fama rebasó las fronteras actuales del país. Al descubrir la historia de Bohemia y Moravia, las dos antiguas regiones que conforman actualmente la moderna República Checa, se desentierra la historia de la propia Europa.

Con esta ración de pasado, ya se puede volver a Praga, una de las ciudades culturales más hermosas del mundo, y una de las más emocionantes gracias al dinamismo de su música y sus artes. Hay que probar la mejor cerveza del mundo en las ciudades cerveceras de Plzeň y České Budějovice, y descubrir el ambiente relajado de mochileros en Český Krumlov y Telč. En todas partes, la gente es franca y se siente orgullosa de su patrimonio, pero ahora asume con decisión su espacio en una Europa moderna y unida.

Fuente: febrero del 2012