Moldavia

Viajar a Moldavia

Olvidada y apenas conocida, Moldavia se esfuerza por sacudirse las rémoras postcomunistas y su reputación como uno de los países más pobres de Europa.

No demasiado conocida en Europa y completamente anónima para el resto del mundo, Moldavia sigue siendo un misterio y una tierra incomprendida: parte rumana, parte rusa, pero soviética de espíritu. Antaño al borde de la URSS, Moldavia ha caminado en solitario desde principios de los noventa.

La independencia de Moldavia supuso un revés desde el plano económico, agravada por la guerra civil entre el gobierno central y la región secesionista de Transnistria, que de hecho es un estado dentro de otro.

Moldavia recibe un número ínfimo de turistas y no cuenta con las infraestructuras necesarias, pero ese es uno de sus grandes atractivos.

Su ambiente remoto hace que viajar por Moldavia suponga un reto y una aventura, y su estilo de vida pausado y atemporal invita a conversar a la sombra de los frutales en pleno verano.

Los escasos puntos de interés, alejados entre sí, están esparcidos por sus agradables paisajes ondulados, pero si lo que se busca es la última aventura desconocida de Europa, este es sin duda el lugar indicado.

Fuente: El mundo (octubre del 2015)