Macedonia

Viajar a Macedonia

En lo más profundo de los Balcanes, entre pueblos con tejados de pizarra, lagos y cafés al borde de la carretera, se encuentra el alma de Macedonia.

Macedonia es difícil de superar. En parte balcánica y en parte mediterránea, con lugares antiguos que impresionan y una efervescente vida nocturna, este país balcánico ofrece mucha más animación, actividades y bellezas naturales de lo que parecería posible para su tamaño.

Skopie sigue siendo una de las capitales más singulares de Europa, con una constante renovación urbana que la ha convertido en una suerte de perenne obra a medio hacer. Con cafés, restaurantes, bares y discotecas frecuentados por una cuantiosa población estudiantil, Skopie destaca además como un potente centro de ocio regional.

En verano vale la pena dedicarse al senderismo, la bicicleta de montaña y la escalada por montes remotos, algunos con monasterios medievales. Ohrid sobresale por su festival de verano, sus iglesias bizantinas y un vasto lago. El invierno ofrece esquí en estaciones como Mavrovo y festejos en los pueblos a base de comida y ponche.

Conocer a los macedonios e impregnarse de su cultura puede ser tan memorable y gratificante como visitar sus lugares de interés.

Fuente: El mundo (octubre del 2015)