Hungría

Viajar a Hungría

No hay nada igualable a Hungría (Magyarország). Este país con forma de riñón, ubicado en el puro centro de Europa, puede reclamar un lugar único en el espíritu del continente. A los indecisos les bastará con escuchar la música de Franz Liszt y Béla Bartók, ver cómo el romántico Danubio divide en dos Budapest de forma espectacular o probar su cocina tradicional (y con fuertes dosis de pimentón) para convencerse de ello. La repercusión de Hungría en la historia y en el desarrollo de Europa ha sido mayor de lo que su tamaño y población actuales podrían sugerir. Los húngaros, que se llaman a sí mismos magiares, hablan una lengua y constituyen una cultura sin igual en la región; diferencia que ha sido tanto una fuente de orgullo como un escollo durante más de 1100 años.

Hungría es el mejor sitio para entrar en Europa Central y Oriental. Aunque algunos de sus vecinos gozan de paisajes más hermosos o monumentos más antiguos y destacados, en Hungría sobran cosas que ver y hacer. El país es una mina para quienes tengan intereses concretos: pesca, paseos a caballo, botánica, observación de aves, ciclismo, balnearios, cultura judía, etc. Durante el régimen comunista, casi todo el interés y el dinero del gobierno se concentraban en Budapest. Siendo así, los turistas raras veces se aventuran más allá de esta espléndida ciudad a orillas del Danubio, salvo para hacer una excursión de un día por el río o por el lago Balaton. No hay que perderse estos lugares, pero tampoco pasar por alto otras ciudades o regiones nada trilladas: el tanya világ (mundo agrícola) de la Llanura sur, el noroeste húngaro étnicamente rico, el macizo de Villány en el Transdanubio Meridional cubierto de viñedos y la tradicional región de Őrség en el extremo occidental.

Los años noventa no fueron una época estelar para el renacimiento de la república. Su progreso económico permaneció en el limbo y serios apuros económicos afectaron todos los aspectos de la vida diaria. Por suerte, aquellos tiempos ya pasaron y, para muchos, Hungría es una estrella indiscutible gracias a su ciudadanía inteligente y trabajadora y su cultura rica y vibrante, y también el destino más interesante de la nueva Europa.

Fuente: febrero del 2012