Andorra

Viajar a Andorra

El minúsculo Principado de Andorra, en medio de los Pirineos, es uno de los rincones más singulares de Europa occidental.

Algunos dicen que Andorra se reduce a esquí y compras. Descensos por pistas cargadas de nieve, un reconfortante ponche de vino en el après-ski y un plácido sueño en un hotel-boutique: eso es lo que piensa la mayoría de este diminuto principado encajonado entre Francia y España, en los Pirineos orientales.

Si uno prescinde de los oropeles más vulgares de Andorra la Vella y toma una de las tres carreteras secundarias del país, pronto se encontrará en un maravilloso paisaje de montaña. Este miniestado ofrece las mejores pistas de esquí de los Pirineos, así como un secreto tesoro de spas termales que alivian la fatiga del deporte.

Cuando se derrite la nieve surgen oportunidades para el senderismo: desde suaves paseos hasta dificultosas marchas de un día por los parajes más altos y remotos del principado. Si se llega por encima de los estrechos valles, se puede caminar durante horas casi a solas.

Fuente: El mundo (octubre del 2015)