Timor Oriental

Viajar a Timor Oriental

Con montañas que escalar y arrecifes vírgenes por explorar, el país más nuevo de Asia es un ganador. Timor Oriental alberga una población joven y una presencia internacional diversa que le añade un toque especial. Su capital, Dili, posee luces de ciudad, pero conviene alejarse de ella para vivir experiencias culturales más exóticas, como alojarse en una pousada portuguesa emplazada en una colina brumosa o en un ecolodge en una tranquila isla. El viajero podrá desmelenarse bailando en una boda local, recorrer carreteras junto a manadas de búfalos y explorar selvas salpicadas de cafetales, sin olvidarse de las ballenas que pueden verse desde los acantilados de la costa norte. Las fotogénicas playas de arena blanca y agua cristalina tientan a los bañistas y, para quienes deseen ir más allá, las empresas de submarinismo de Dili llevan ya una década mostrando enclaves submarinos de primera categoría. En definitiva, un país increíble que ofrece aventura con una sonrisa.

 

Fuente: Sureste asiático 3 (julio del 2012)