Tíbet

Viajar a Tíbet

El Tíbet es uno de los destinos predilectos de Asia, con sus fabulosos monasterios, sus caminatas de alta montaña, sus espectaculares vistas y uno de los pueblos más encantadores del planeta.

Para muchos, los principales atractivos del Tíbet son de naturaleza espiritual: imponentes monasterios, salones de oración de monjes y remotos retiros encaramados en precipicios.

Los peregrinos también son parte esencial de su encanto, desde abuelitas que balbucean mantras y hacen girar ruedas de plegaria en templos cargados del embriagador aroma del incienso de enebro y la mantequilla de yak, hasta aquellos que caminan sin descanso y hasta se acuestan boca abajo en los alrededores del monte Kailash.

Para quienes permanezcan impasibles ante tanto simbolismo religioso, el mayor reclamo es la belleza elemental de la meseta a mayor altura de la Tierra. La geografía es de una escala aleccionadora, desde los picos más altos del mundo a lagos que parecen mares interiores, pasando por vistas bañadas por la espectacular luz de la montaña. El viajero pasará junto a lagos turquesa, cruzará llanuras moteadas de yaks y tiendas de nómadas, y dejará atrás puertos de montaña adornados con coloridas banderas de plegaria.

Fuente: El mundo (octubre del 2015)