Taiwán

Viajar a Taiwán

Taiwán parece un continente metido en una pequeña isla verde: deportes de aventura, una capital con un rico legado, tradiciones populares, animados mercados nocturnos… 

Conocido durante siglos como Ilha Formosa (Isla Hermosa), en Taiwán se pueden cruzar montañas por senderos de la época colonial con el azul del Pacífico a un lado y el verde de los arcos volcánicos al otro, o subir a lo alto del Yushan, el techo de Taiwán (3952 m).

La energía necesaria para tanta actividad puede encontrarse en su variadísima cocina china, a la que hay que sumar la mejor comida japonesa fuera de Tokio y un sinfín de especialidades locales, desde salteados hakka y fideos con ternera de Taipéi hasta jabalí asado al estilo aborigen.

Taiwán también alimenta el alma: la isla ha heredado la tradición china del budismo, el taoísmo y el confucianismo, unida a una amplia colección de deidades y demonios a los que se venera. No obstante, con el tiempo, la gente ha ido integrándose hasta consolidar una cultura religiosa tolerante. Así, los taiwaneses han forjado la democracia más vibrante de Asia y una sociedad liberal donde imperan la libertad de prensa, la igualdad de género y el respeto por los derechos humanos y, cada vez más, también por los animales.

Fuente: El mundo (octubre del 2015)