Nepal

Viajar a Nepal

Incrustado entre el imponente Himalaya y las humeantes junglas de las llanuras indias, Nepal es una tierra de cumbres nevadas y sherpas, yaks y yetis, monasterios y mantras.

Desde que abrió sus fronteras en la década de 1950, esta pequeña nación montañosa se ha convertido en un destino irresistible y místico para los viajeros. Legiones de excursionistas acuden atraídos por el senderismo más emblemático y accesible del Himalaya, con rutas escarpadas que conducen al Everest, el Annapurna y más allá.

El 25 de abril del 2015, el valle de Katmandú sufrió un terrible terremoto de 7,8 grados de magnitud que arrasó decenas de templos y monumentos y mató a más de 8000 personas. En el centro del país y en el valle de Langtang, pueblos enteros quedaron sepultados por avalanchas y corrimientos de tierra; una devastación que se vio agravada por un segundo seísmo el 12 de mayo. Los efectos de la catástrofe tardarán años en paliarse.

IMPONENTES CIMAS

El Himalaya es el principal objetivo de muchos montañeros, dado que Nepal ofrece las rutas más icónicas y accesibles para descubrirlo, con escarpados senderos que llevan, entre otros, al Everest y al Annapurna. Además, el seísmo del 2015 solo afectó levemente a la mayor parte de las zonas de trekking.

Otro aliciente es la descarga de adrenalina que comporta hacer rafting por turbulentos ríos o practicar bungee jumping en una profunda garganta del Himalaya. Se puede practicar barranquismo, escalada, parapente, ciclismo de montaña o kayak en algunos de los paisajes más espectaculares del mundo.

CIUDADES MEDIEVALES Y LUGARES SAGRADOS

Hay quienes prefieren descubrir Nepal a un ritmo más pausado y contemplar las montañas desde un mirador, deambular por las plazas y templos medievales de Katmandú, Patan y Bhaktapur, o dar un paseo espiritual por stupas y monasterios centenarios junto a peregrinos budistas. Nepal sigue siendo el centro cultural del Himalaya: el valle de Katmandú atesora magníficos palacios, diminutos santuarios ocultos en callejones y maravillosos templos.

AVENTURAS EN LA JUNGLA

Más al sur se hallan los brumosos parques nacionales, donde los viajeros escudriñan las copas de los árboles en busca de aves exóticas y recorren la jungla a lomos de elefantes para avistar tigres y rinocerontes. Se puede ir a un lujoso lodge con safari en el céntrico Chitwan, o explorar el remoto Parque Nacional de Bardia o la Reserva Natural de Koshi Tappu. Tanto si se descubre el país en bicicleta, como en moto, autobús o rafting, sorprenderá el inmenso abanico de paisajes y atractivos que ofrece.

UN NIRVANA PARA EL VIAJERO

Pocos países están tan bien preparados para el viajero independiente como Nepal. Las tiendas de trekking, panaderías y pizzerías de Thamel y Pokhara son un paraíso para los mochileros. Y en las zonas rurales la vida tradicional de las montañas discurre a un ritmo lento y tranquilo. Muchos viajeros llevan años recorriendo los senderos del Himalaya y los pueblos y templos de las montañas del centro, pero siempre regresan a por más. Tal vez el principal problema sea cómo tener tiempo para todo.

CÓMO ORGANIZAR UN VIAJE A NEPAL

Claves para organizar un viaje a Nepal, aquí.

POR QUÉ IR A NEPAL, según Lonely Planet

"Nepal es un excelente destino para contemplar impresionantes vistas de montaña y experimentar el sentido de perspectiva que comporta un viaje por el Himalaya. Si, además, se ha albergado la esperanza de que una excursión por indómitas montañas termine con una tarta de manzana caliente en vez de una tienda mojada, ¡Nepal es el destino perfecto! Lo mejor es que siempre brinda nuevos desafíos: si ya se ha subido al Annapurna, se puede ir al Manaslu o coronar un seis mil. Nepal es un paraíso repleto de aventuras, con un café aguardando al final del camino." (Bradley Mayhew, autor de Lonely Planet).

Fuente: El mundo (octubre del 2015) y Nepal 4 (abril del 2016)