Camboya Información práctica

Dinero

La divisa de Camboya es el riel, abreviado en la presente guía como KHR. La segunda divisa de Camboya (algunos dirían que la primera) es el dólar estadounidense (US$), que se acepta en todas partes y por todo el mundo, aunque el cambio puede darse en rieles. Los camboyanos no suelen aceptar dólares con algún roto, por lo que se impone examinar el cambio para asegurarse de no recibir billetes deteriorados. En el oeste del país, el baht tailandés (THB) también es de uso común. Si tres divisas parecen algo excesivas, quizá sea porque los camboyanos están recuperando el tiempo perdido: durante la época de Pol Pot, el país no tenía moneda. Los jemeres rojos abolieron el dinero e hicieron explotar el edificio del Banco Nacional de Phnom Penh.

El riel camboyano viene en billetes de las siguientes denominaciones: 50, 100, 200, 500, 1000, 2000, 5000, 10000, 20000, 50000 y 100000 KHR.

A lo largo de la presente guía, se aportan los precios en la divisa común al cliente medio. Suele ser el dólar estadounidense o riel, pero en el oeste a veces es el baht. Aunque pueda parecer inconsistente, es lo normal en Camboya, y cuanto antes se acostumbre el viajero a pensar comparativamente en las tres monedas, más sencillo le resultará viajar.

En las zonas del país donde se usa el baht, pagar en rieles o dólares suele ser significativamente más barato (hasta un 25%) que en bahts. La tasa de cambio estándar utilizada en los comercios es 4000 KHR = 1 US$ = 40 THB, aunque según el cambio actual, tanto 4000 KHR como 1 US$ valen solo 33 THB.

Cajeros automáticos

En la actualidad, en la mayor parte de las ciudades importantes, entre ellas Phnom Penh, Siem Reap, Sihanoukville, Battambang y Kompong Cham, hay cajeros compatibles con tarjetas de crédito (Visa, MasterCard, JCB y Cirrus). Si se llega desde Tailandia, también hay cajeros automáticos en los cruces fronterizos de Cham Yeam y Poipet. Las máquinas emiten dólares estadounidenses. Se pueden retirar grandes sumas de hasta 2000 US$ (siempre que la propia cuenta lo permita). Se recomienda mantenerse vigilante si se utilizan de noche. ANZ Royal Bank posee la red más extensa, incluidos cajeros en gasolineras y hoteles, restaurantes y tiendas populares, seguido a poca distancia de Canadia Bank. Sin embargo, el primero cobra 4 US$ por cada operación, mientras que en Canadia Bank son gratis por ahora. Acleda Bank tiene la red más amplia de sucursales, distribuidas por todas las capitales de provincia, aumentando las prestaciones de los cajeros automáticos que ya aceptan tarjetas internacionales; eso hace que viajar a puntos lejanos sea mucho más fácil de planificar.

Regateo

Es importante regatear en las compras hechas en los mercados locales de Phnom Penh y Siem Reap; de lo contrario, el vendedor puede intentar timar al viajero. El regateo es la norma en mercados, al acordar los taxis compartidos y al gestionar la recogida en algunas casas de huéspedes. Los jemeres no son regateadores implacables, así que una sonrisa persuasiva y un poco de parloteo amable suele ser suficiente para conseguir un precio justo. Conviene tener presente que el objetivo no es conseguir el precio más barato posible, sino un precio aceptable para comprador y vendedor. Hay que recordar que en su país de origen el viajero paga sumas astronómicas por ciertos productos –especialmente ropa– que ha sido fabricada en países pobres por casi nada, y sin opción a regatear. En Camboya al menos hay espacio para la discusión, por lo que se impone no obsesionarse con el precio. Y también hay que recordar que en muchos casos, unos pocos cientos de rieles son más importantes para un camboyano con una familia que mantener que para un extranjero de vacaciones.

Mercado negro

Ya no existe en Camboya el mercado negro con respecto al cambio de divisas. Los tipos de cambio que se ofrecen en la calle son los mismos que proporcionan los bancos; tan solo se evitan las colas y el papeleo.

Efectivo

El dólar estadounidense sigue siendo el rey en Camboya. Armado con suficiente efectivo, el viajero no necesitará visitar un banco para nada, pues es posible cambiar pequeñas cantidades de dólares por rieles en hoteles, restaurantes y mercados. Los viajeros más exigentes objetan que el viaje termina siendo algo más caro si uno funciona con dólares estadounidenses en lugar de rieles, pero la realidad es que la diferencia es mínima. No obstante, tampoco hace daño apoyar la divisa local frente a los dólares. Siempre resulta útil tener unos 10 US$ en rieles a mano, pues son prácticos para motos,remork-motos y mercados. Si se paga algo barato en US$, se devuelve el cambio en rieles. En zonas remotas del norte y el noreste, los lugareños solo manejan rieles o dólares en billetes pequeños.

La otra divisa que puede ser útil es el baht tailandés, principalmente en el oeste del país. Los precios en poblaciones como Krong Koh Kong, Poipet y Sisophon suelen aportarse en bahts, e incluso en Battambang es tan común como el dólar.

A fin de simplificar al máximo el viaje por tierra, conviene preparar cierta cantidad de dólares antes de llegar al país. El efectivo en otras divisas puede cambiarse en bancos o mercados de Phnom Penh o Siem Reap. Sin embargo, la mayoría de los bancos ofrece una tasa muy desfavorable en las operaciones que no se hagan en dólares, por lo que es mejor acudir a los cambistas de mercados principales y alrededores.

Western Union y MoneyGram tienen representación en Camboya; gestionan transferencias rápidas, aunque más caras. Western Union está representada por SBC y Acleda Bank, y MoneyGram está representada por Canadia Bank.

Tarjetas de crédito

Casi todos los hoteles de precio alto, oficinas de líneas aéreas, boutiques y restaurantes de gama alta aceptan tarjetas de crédito (Visa, MasterCard, JCB y a veces American Express), pero muchos repercuten la comisión directamente al cliente, que recibe un 3% de recargo en la factura.

Pueden conseguirse adelantos en efectivo sobre tarjetas de crédito en Phnom Penh, Siem Reap, Sihanoukville, Kampot, Battambang, Kompong Cham y otras ciudades importantes. Canadia Bank y Union Commercial Bank ofrecen adelantos de efectivo gratuitos, pero el resto de los bancos anuncian una comisión mínima de 5 US$.

Varios agentes de viajes y hoteles de Phnom Penh y Siem Reap gestionan adelantos de efectivo por una comisión que ronda el 5%; el servicio puede resultar especialmente práctico si uno se queda sin dinero durante el fin de semana.

Propinas

No se esperan, pero en un país tan pobre como Camboya, las propinas pueden servir para mucho. Los salarios siguen siendo extremadamente bajos y el servicio a menudo es excelente, gracias al compromiso y a la hospitalidad jemer. Para algunas personas, una propina de solo 1 US$ puede constituir la mitad del salario de un día. Muchos de los hoteles caros imponen un recargo del 10% por el servicio, pero no siempre llega al personal. Si el viajero permanece en el mismo hotel durante un par de noches, no está de más acordarse del personal que limpia la habitación. También se puede considerar dar una propina a los conductores y los guías, pues el tiempo que pasan en la carretera es tiempo que están alejados de su hogar y su familia.

Se considera indicado hacer una pequeña donación al final de una visita a un wat, especialmente si un monje ha hecho de guía; la mayor parte de los wats tienen cajas de contribución previstas a tal efecto.

Cheques de viaje

En la actualidad, Acleda Bank los canjea por efectivo en casi todas sus sucursales, lo que implica libertad financiera en provincias remotas como Ratanakiri y Mondulkiri. Es preferible llevar cheques en US$, aunque también es posible cambiar euros en Acleda Bank y casi todo el resto de divisas importantes en sucursales de Canadia Bank. Por lo general, el cliente paga una comisión que ronda el 2% por canjear los cheques de viaje.

Fuente: Sureste asiático 3 (julio del 2012)

^ Arriba

Salud

En Camboya hay que prestar mayor atención a la salud que en el resto del sureste asiático, debido a las deficientes condiciones de salubridad y a la carencia de instalaciones para un tratamiento médico efectivo. Cuando el viajero se adentra en zonas rurales está más o menos a su suerte, aunque en la actualidad la mayor parte de las poblaciones cuenta con una clínica relativamente razonable.

Si el viajero cae gravemente enfermo en Camboya debe acudir a Phnom Penh o Siem Reap, principales centros urbanos −o a Bangkok si está más cerca−, ya que son los únicos lugares del país con servicio de urgencias aceptable. Las farmacias de las poblaciones grandes están muy bien surtidas, y no se precisa receta médica para obtener medicamentos, desde antibióticos a medicinas contra la malaria. Los precios también son muy razonables, pero hay que comprobar siempre la fecha de caducidad.

No hay que permitir que las presentes advertencias le pongan a uno paranoico. La salud del viaje depende en gran medida de la preparación antes de partir, del cuidado diario durante la estancia, así como de la forma de gestionar los problemas médicos que puedan surgir. Aunque los problemas potenciales pueden parecer un tanto alarmantes, en realidad muy pocos viajeros experimentan algo más grave que unas meras molestias estomacales.

ANTES DE PARTIR

SEGURO

Es necesario tener un seguro médico adecuado.

VACUNAS RECOMENDADAS

La planificación de las vacunas ha de hacerse con antelación: algunas requieren más de una inyección durante un período de tiempo, mientras que otras no deberían inocularse juntas. No hay que olvidar que algunas vacunas no pueden administrarse durante el embarazo o si se tienen determinadas alergias.

Se recomienda recabar consejo médico al menos seis semanas antes del viaje. Conviene saber que a menudo hay más riesgo de enfermedades durante el embarazo y en la infancia.

Hay que registrar todas las vacunas en un Certificado Internacional de Vacunación que proporcionará el médico del viajero. Es una buena idea llevarlo consigo durante el viaje a Camboya como prueba de las vacunas recibidas.

INFORMACIÓN EN LA RED

En Internet se puede encontrar todo tipo de consejos sobre el ámbito sanitario en los viajes. En cuanto a la información básica, un buen punto de partida es el portal de Lonely Planet(www.lonelyplanet.com). La Organización Mundial de la Salud(www.who.int/ith/) edita (en inglés) un libro excelente llamado International Travel and Health, que se revisa todos los años y puede descargarse gratuitamente de su portal.

Otras webs interesantes son www.viajartranquilo.com (para viajeros que sufren alguna enfermedad, embarazadas, niños o diabéticos, con direcciones útiles), y www.viajarsano.com (con recomendaciones, normas y explicaciones útiles país por país).

Antes de partir conviene asimismo consultar la sección de salud del viajero del portal del Gobierno propio, si hay una disponible:

Argentina(www.msal.gov.ar)

Colombia(www.minproteccionsocial.gov.co)

España(www.msc.es/profesionales/saludPublica/sanidadExterior/salud/home.htm)

EE UU(www.cdc.gov/travel)

México(www.salud.gob.mx)

Venezuela(www.msds.gov.ve)

OTRAS LECTURAS

El folleto La salud también viaja, distribuido por el Ministerio de Sanidad y Consumo español, proporciona información básica sobre diversos aspectos relativos al ámbito sanitario en los viajes.

También es interesante El viajero global. Consejos de salud para viajar seguro, de los doctores Manuel Corachán y Joaquim Gascón, del Hospital Clínic de Barcelona.

Otra lectura a tener en cuenta es Médico de bolsillo, de Stephen Bezruchka, pequeño, cómodo y fácil de consultar, que proporciona el apoyo necesario para disfrutar de los viajes sin temor a imprevistos.

En inglés, y publicadas por Lonely Planet, las guías de bolsillo Healthy Travel (Central & South America, Asia & India, Africa y Australia, New Zealand & the Pacific) contienen información útil y práctica. Recogen planificación del viaje, primeros auxilios, información sobre enfermedades e inmunización, así como consejos sobre cómo actuar si alguien enferma durante el viaje. Travel with Children, de la misma editorial, contiene consejos para la salud de los más pequeños.

PREPARATIVOS

Conviene asegurarse de que uno está sano antes de emprender el viaje. Si se va a estar mucho tiempo fuera, se recomienda visitar al dentista antes de la partida. Si se utilizan gafas, no está de más llevar un par de repuesto, además de la información sobre la graduación.

Si el viajero precisa una medicación concreta, ha de asegurarse de llevar provisiones suficientes. Se recomienda llevar la parte del paquete que muestre el nombre genérico y no solo la marca, lo que facilitará encontrar repuestos. Para evitar problemas, también es buena idea tener una carta o prescripción legible de un médico que muestre que uno utiliza la medicación de forma regular.

Botiquín

A continuación se aporta una lista de cosas que uno debería considerar llevar en su botiquín de viaje; el viajero puede consultar al farmacéutico sobre las marcas disponibles en su país de origen.

Aspirina o paracetamol para el dolor o la fiebre.

Antihistamínico para alergias, por ejemplo, fiebre del heno; para aliviar el picor de picaduras o mordeduras de insectos; para prevenir el mareo del viajero.

Pastillas para el resfriado, la gripe y la garganta y descongestionante nasal.

Multivitaminas para viajes largos, cuando la ingesta de vitaminas diarias puede ser inadecuada.

Antibióticos; se recomienda considerar llevarlos si uno piensa adentrarse en zonas remotas, y hay que visitar al médico antes de partir, pues es necesario tener receta y llevarla consigo.

Loperamida y difenoxilate para la diarrea.

Proclorperazina o metoclopramida para las náuseas y vómitos.

Solución rehidratante para prevenir la deshidratación, que puede ocurrir, por ejemplo, durante episodios de diarrea; este producto es especialmente importante cuando se viaja con niños.

Repelente de insectos, protección solar, bálsamo labial y colirio.

Loción de calamina, spray para picaduras o aloe vera para aliviar la irritación de quemaduras solares y las mordeduras o picaduras de insectos.

Crema o polvos antifúngicos para infecciones y sarpullidos de la piel de origen fúngico.

Antiséptico (como yodo) para cortes y rasguños.

Vendas, tiritas y similares.

Tabletas o yodo para purificar el agua.

Tijeras, pinzas y un termómetro; hay que recordar que las líneas aéreas prohíben los termómetros de mercurio.

Kit esterilizado (kit médico sellado con inyecciones y agujas); es altamente recomendado, pues Camboya tiene problemas de higiene médica.

 

DURANTE EL TRAYECTO

TROMBOSIS VENOSA PROFUNDA

Viene ocasionada por la formación de coágulos de sangre en las piernas debido a la inmovilidad prolongada al viajar en avión. Mientras más largos son los vuelos, mayor es el riesgo de padecerla. Aunque la mayor parte de los coágulos se reabsorben, algunos pueden desprenderse y circular por la sangre hasta los pulmones, donde pueden provocar complicaciones graves.

Los síntomas principales son hinchazón o dolor en los pies, tobillos o pantorrillas, generalmente concentrado en un punto. Cuando el trombo se desplaza hacia los pulmones, puede producir dolor en el pecho y dificultades para respirar. Los pasajeros que sientan cualquiera de estas molestias deben buscar atención médica de inmediato.

Para evitar su aparición en vuelos de larga duración hay que andar de vez en cuando, estirar las piernas y contraer los músculos de las piernas estando sentado, beber mucho líquido y evitar el alcohol. También conviene evitar el tabaco antes y después de volar.

DESFASE HORARIO Y MAREO

Se experimenta cuando una persona atraviesa en avión más de tres husos horarios. Ocurre porque muchas de las funciones del cuerpo humano (como la temperatura, el ritmo del pulso y el vaciado de la vejiga y los intestinos) están reguladas por ciclos internos de 24 horas. Cuando uno recorre distancias largas rápidamente, el cuerpo necesita tiempo para ajustarse a la nueva hora del destino, por lo que puede experimentarse fatiga, desorientación, insomnio, ansiedad, pérdida de concentración y de apetito. Estos efectos suelen desaparecer a los tres días de la llegada; no obstante, para minimizar el impacto del desfase horario se recomienda hacer lo siguiente:

Descansar durante un par de días antes de la fecha de partida.

Intentar elegir vuelos con horarios que minimicen la privación del sueño; llegar a última hora del día implica que uno puede irse a dormir poco tiempo después de la llegada. Para vuelos muy largos se recomienda hacer una escala.

Evitar comer demasiado (hincha el estómago) y la ingesta de alcohol (causa deshidratación) durante el vuelo. En su lugar, tomar abundantes bebidas no carbonatadas ni alcohólicas, como agua o zumo de frutas.

Vestir ropa suelta y confortable; también se puede llevar un antifaz y unos tapones para los oídos para facilitar el sueño.

Durante el vuelo, intentar dormir a la hora apropiada del huso horario de destino.

Comer de forma ligera antes y durante el viaje reducirá las posibilidades de mareo. Si el viajero es propenso a esta molestia, se recomienda que busque un lugar sujeto a un menor movimiento: cerca del ala en un avión, cerca del centro en un barco y cerca del centro en un autobús. El aire fresco suele ayudar; leer y fumar empeora la sensación de mareo. El jengibre (disponible en pastillas) y la menta (incluidos los dulces de menta) son preventivos naturales del mareo causado por el movimiento.

 

EN CAMBOYA 

ASISTENCIA MÉDICA Y COSTE

Diagnosticarse y tratarse a uno mismo puede resultar arriesgado, por lo que se impone buscar ayuda médica profesional. Aunque en este capítulo se informa sobre dosis de medicamentos, solo son para emergencias. El diagnóstico correcto es vital.

Por lo general, una embajada, consulado u hotel pueden recomendar un médico o clínica locales. Lo ideal es que los antibióticos únicamente se administren bajo supervisión médica. Solo hay que tomar la dosis recomendada en los intervalos prescritos y cumplir todo el tratamiento, aunque la enfermedad parezca curada antes de finalizarlo. Hay que interrumpirlo si se producen reacciones adversas y no tomar el antibiótico si no se está seguro de que sea el correcto. Algunas personas son alérgicas a antibióticos comunes, como la penicilina; cuando uno viaja ha de llevar este tipo de información encima (p. ej. en una pulsera).

Las mejores clínicas y hospitales de Camboya están en Phnom Penh y Siem Reap. Una consulta cuesta entre 20 y 40 US$, más los medicamentos. En otros lugares, las instalaciones son muy básicas, aunque, por lo general, son preferibles las clínicas privadas a los hospitales públicos. Para lesiones o enfermedades graves, se recomienda buscar tratamiento en Bangkok.

ENFERMEDADES INFECCIOSAS

Dengue

Enfermedad viral que transmiten los mosquitos y se da fundamentalmente en zonas tropicales y subtropicales. El riesgo para el viajero es pequeño, excepto durante las epidemias, que suelen producirse durante la estación húmeda e inmediatamente después.

A diferencia del mosquito de la malaria, el Aedes aegypti, que transmite el virus del dengue, es más activo durante el día y se encuentra fundamentalmente en zonas urbanas.

Entre los síntomas y señales del dengue se cuentan la fiebre alta repentina, dolor de cabeza, dolor de articulaciones y músculos (de ahí su antiguo nombre “fiebre de los huesos”), náuseas y vómitos. Tres o cuatro días después de que aparezca la fiebre aparece un sarpullido de pequeños puntos rojos. El dengue suele confundirse con otras enfermedades infecciosas, incluida la gripe.

Si uno cree que puede estar infectado ha de buscar atención médica. Un análisis de sangre puede diagnosticarla, pero la enfermedad no tiene tratamiento específico. Debe evitarse la aspirina, pues aumenta el riesgo de hemorragias, y hacer mucho reposo. La recuperación puede alargarse bastante, con un cansancio que dura varias semanas. Las complicaciones graves entre los viajeros son raras, pero incluyen fiebre hemorrágica del dengue, que puede resultar fatal si no se administra rápidamente tratamiento médico. Se cree que esta última complicación es el resultado de una segunda infección causada por una cepa diferente (hay cuatro cepas principales) y suele afectar a los residentes del país, no a los viajeros.

No hay vacuna. La clave de la prevención reside en protegerse contra los insectos en todo momento; para obtener más información, véase el apartado “Malaria”.

Infecciones fúngicas

Ocurren sobre todo en climas cálidos y suelen centrarse en el cuero cabelludo, entre los dedos de los pies (pie de atleta) o entre los dedos de las manos, en la entrepierna y en el cuerpo (tiña). La tiña, que es una infección fúngica, se contrae a través del contacto con animales o personas infectadas. La humedad propicia dichas infecciones.

Para prevenirlas, se recomienda llevar ropa holgada y confortable, evitar las fibras sintéticas y lavarse y secarse con cuidado. Si el viajero se infecta, debe lavar la zona afectada al menos una vez al día con agua y un desinfectante o jabón específico, aclararla y secarla bien. Se recomienda aplicar una crema o polvo antifúngico como el tolnaftato. También puede exponer la zona al aire y al sol tanto como sea posible. Por último, se deberán lavar todas las toallas y la ropa interior con agua caliente, mudarse con frecuencia y dejar que se seque todo al sol.

Hepatitis

Se trata de un término genérico para la inflamación del hígado, una enfermedad que se da en todo el mundo. Hay varios virus distintos que causan hepatitis, y se diferencian en la forma de transmisión. Los síntomas son similares en todas las formas de la enfermedad, e incluyen fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, fatiga, sensación de debilidad y dolores, seguido de pérdida de apetito, náuseas, vómitos, dolor abdominal, orina oscura, heces de color claro, piel amarillenta y aspecto amarillento de la parte blanca de los ojos. La gente que ha tenido hepatitis debería evitar el alcohol durante un tiempo después de la enfermedad, pues el hígado necesita un período largo para recuperarse.

La hepatitis A se transmite a través de agua o comida contaminada. El afectado debería acudir al médico, pero no hay mucho que pueda hacer aparte de descansar, beber mucho líquido, hacer comidas ligeras y evitar las grasas. La hepatitis E se transmite de la misma manera que la hepatitis A; puede ser especialmente grave en mujeres embarazadas.

Hay casi trescientos millones de personas portadoras de la hepatitis B en el mundo. Se transmite a través del contacto con sangre, derivados de la sangre o fluidos corporales infectados; por ejemplo, a través de contacto sexual, agujas no esterilizadas, transfusiones de sangre o contacto con sangre a través de fisuras en la piel. Otras situaciones de riesgo incluyen el afeitado, los tatuajes o los piercings hechos con utensilios contaminados. Los síntomas de la hepatitis B pueden ser más severos que los de la hepatitis A, y la enfermedad puede conducir a problemas a largo plazo, como daño crónico del hígado, cáncer de hígado o convertirse en portador de la dolencia. Las hepatitis C y D se transmiten igual que la B y también pueden implicar complicaciones durante mucho tiempo.

Hay vacunas contra la hepatitis A y B, pero en la actualidad no hay vacuna contra los otros tipos de hepatitis. Las medidas preventivas importantes implican seguir las normas básicas sobre comida y agua (hepatitis A y B) y evitar situaciones de riesgo (B, C y D).

VIH/sida

La infección del virus de inmunodeficiencia humano (VIH/sida) puede conducir a un síndrome adquirido de deficiencia inmunitaria (sida), una enfermedad mortal. Cualquier exposición a sangre, derivados de sangre o fluidos corporales puede poner en riesgo a la persona.

La enfermedad a menudo se transmite a través del contacto sexual o la utilización de agujas ya utilizadas, así que las vacunas, la acupuntura, los tatuajes y los piercings pueden ser tan peligrosos como el uso de drogas intravenosas. El VIH/sida también puede extenderse a través de las transfusiones de sangre infectadas; aunque el centro sanguíneo de Phnom Penh analiza la sangre utilizada en las transfusiones, es muy poco probable que en muchas de las provincias hagan lo propio.

Si el viajero necesita ponerse una inyección, debe pedir que abran el envoltorio delante de él, o bien llevar su propia aguja y jeringuilla. El miedo a una infección de VIH/sida jamás debería causar el rechazo a un tratamiento necesario para una condición médica grave.

Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, las tasas más altas de infección se dan entre los/as trabajadores/as del sexo. No obstante, debido a una campaña de concienciación, las tasas de infección de VIH/sida han seguido una tendencia descendente en la última década: de alrededor del 5% de la población en la década de 1990 a menos del 1% actual.

Parásitos intestinales

Son comunes en la Camboya rural. Los distintos parásitos tienen diferentes maneras de infectar a las personas. Algunos se ingieren con la comida, por ejemplo a través de una carne poco cocinada (p. ej. la solitaria) y otros penetran a través de la piel (p. ej. los anquilostomas). La infección puede tardar en mostrarse, y aunque no suelen ser graves, si no se tratan pueden causar problemas de salud importantes con posterioridad. El viajero puede hacerse un análisis de heces cuando regrese a su país para ver si tiene parásitos y determinar el tratamiento más apropiado.

Encefalitis japonesa

Se trata de una infección viral del cerebro transmitida por mosquitos. La mayor parte de los casos se da entre los lugareños que viven en zonas rurales, pues el virus está en los cerdos y las aves acuáticas. Los síntomas son fiebre, dolor de cabeza y alteración de la conciencia. Para un diagnóstico y tratamiento correctos es necesaria la hospitalización. La tasa de mortandad entre quienes tienen los síntomas es alta; en cuanto a los supervivientes, muchos quedan discapacitados intelectualmente.

Malaria

Esta enfermedad grave y potencialmente mortal es transmitida por los mosquitos. Si uno planea viajar por zonas endémicas, es extremadamente importante que evite las picaduras de insectos y que lleve medicamentos que eviten que la enfermedad se desarrolle, caso de resultar infectado. En Phnom Penh, Siem Reap y en casi todo el resto de zonas urbanas importantes de Camboya no hay malaria, así que los visitantes en viajes cortos a los lugares más populares no necesitan tomar medicación. En Camboya resulta fácil encontrar kits para hacerse autocontroles de malaria, pero no son muy fiables.

Los síntomas de la malaria incluyen fiebre, escalofríos y sudores, dolor de cabeza, dolor de articulaciones, diarrea y dolor de estómago, por lo general precedidos de una vaga sensación de malestar. Si se sospecha que puede ser malaria, hay que buscar atención médica inmediatamente, pues, sin tratamiento, esta enfermedad puede agravarse rápidamente o resultar fatal.

Si no hay asistencia médica disponible, pueden utilizarse pastillas contra la malaria como tratamiento. Hay que tomar una pastilla diferente a la que uno estaba tomando cuando contrajo la enfermedad, pues es obvio que la primera no funcionó. Si el individuo se halla viajando por zonas rurales de Camboya, merece la pena que acuda a una farmacia para comprar una dosis de tratamiento, ya que puede evitarle muchas complicaciones en caso de emergencia. Los medicamentos contra la malaria son económicos y están disponibles en todo el país; se aconseja adquirirlos en una clínica seria y comprobar siempre la fecha de caducidad.

Los viajeros deben evitar las picaduras de mosquitos en todo momento. Es importante:

Llevar ropa de colores claros.

Llevar pantalones largos y camisas de manga larga.

Utilizar repelentes de mosquitos que contengan DEET en zonas expuestas (el uso prolongado de DEET puede resultar perjudicial, especialmente para los niños, pero se considera preferible a ser picado por mosquitos transmisores de enfermedades).

Evitar perfumes y lociones de afeitado.

Utilizar una mosquitera impregnada con repelente contra insectos (permetrina); puede merecer la pena llevarse la propia.

Impregnar la ropa con permetrina para asegurarse de repeler a los mosquitos y otros insectos.

MEDICAMENTOS CONTRA LA MALARIA

No evitan el contagio pero matan a los parásitos de la malaria durante su etapa de desarrollo, reduciendo significativamente el riesgo de ponerse muy enfermo o fallecer. Debería recabarse el consejo de un experto sobre medicación, pues hay muchos aspectos a considerar, incluida la zona a visitar, el riesgo de exposición a los mosquitos que transmiten la malaria, los efectos secundarios de los medicamentos, el historial médico y si uno es un adulto, un niño o una mujer embarazada. Los viajeros que se dirijan a zonas aisladas de Camboya deberían llevar una dosis de tratamiento por si se desarrollan los síntomas. Un medicamento llamado Malarone, proporcionado y subvencionado por la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud, puede comprarse a un precio muy asequible en las farmacias de toda Camboya. El tratamiento más efectivo para matar la malaria disponible hoy en Camboya es, sin duda, la combinación de artesunato y mefloquinina. Para recabar consejo sobre la dosis correcta, léanse las instrucciones.

Esquistosomiasis

También conocida como bilharziasis, se trata de una enfermedad transmitida por gusanos diminutos. Infectan ciertas variedades de caracoles de agua dulce que se encuentran en ríos, arroyos, lagos y, en particular, presas. Los gusanos se multiplican y finalmente acaban saliendo al agua.

El gusano entra en las personas a través de la piel y se engancha a los intestinos o la vejiga. El primer síntoma puede ser de malestar general, o un cosquilleo, y a veces un ligero sarpullido en la zona de penetración del gusano. Semanas después puede aparecer fiebre alta. Una vez que la enfermedad se ha asentado, surgen otros síntomas, como dolor abdominal y sangre en la orina. A menudo, la infección no causa síntomas hasta que la enfermedad está bien asentada (varios meses o años tras la exposición), cuando el daño a los órganos internos es irreversible.

El método principal para evitar la enfermedad es no nadar o bañarse en agua dulce donde está presente la bilharzia. Incluso las aguas profundas pueden estar infectadas. Si, aun así, uno se moja, debe secarse rápido y secar también la ropa.

La forma más fiable de diagnosticar la enfermedad es hacerse un análisis de sangre, aunque no saldrá positivo hasta varias semanas después de la exposición.

Enfermedades de Transmisión Sexual

La gonorrea, el herpes y la sífilis se cuentan entre dichas enfermedades. Los síntomas comunes son ampollas o sarpullidos alrededor de la zona genital, además de flujos o dolor al orinar. En algunas de estas infecciones, como la provocada por la clamidia o el virus del papiloma humano, los síntomas pueden ser más leves o pasar totalmente desapercibidos, especialmente en mujeres. Los síntomas de la sífilis acaban desapareciendo por completo, pero la enfermedad continúa y puede causar problemas graves en años venideros. Aunque la abstinencia de contacto sexual es el único método preventivo al 100%, utilizar preservativos también es muy seguro. En las zonas urbanas de Camboya no hay problemas para encontrar preservativos de calidad. Las distintas enfermedades de transmisión sexual requieren antibióticos específicos. El tratamiento de la gonorrea y la sífilis se hace con antibióticos. En cuanto al herpes y al VIH/sida, no tienen cura.

Tifus

Esta fiebre es una infección intestinal causada por la ingestión de comida o agua contaminadas. Debe buscarse asistencia médica.

En sus estadios iniciales, los afectados pueden sentir que padecen gripe o un resfriado severo, pues los primeros síntomas son dolor de cabeza, malestar y una fiebre que va subiendo día a día hasta alcanzar los 40°C (o más). El pulso de la víctima a menudo es lento, a diferencia de una fiebre normal, que acelera el pulso. También pueden presentarse vómitos, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento.

Durante la segunda semana, la fiebre alta y el pulso lento continúan, y pueden aparecer unos pocos puntos rosados por el cuerpo; el enfermo también puede presentar temblores, delirio, debilidad, pérdida de peso y deshidratación. Otras complicaciones posibles son neumonía, perforación intestinal o meningitis.

Diarrea

Cosas sencillas como un cambio de agua, comida o clima pueden causar un episodio leve de diarrea, pero unos cuantos viajes apresurados al baño sin que estén presentes otros síntomas no son indicativos de un problema importante. Durante una visita larga a Camboya prácticamente todo el mundo sufre un episodio leve de diarrea.

El peligro principal de la diarrea es la deshidratación, especialmente en niños o personas mayores. Lo más importante, bajo cualquier circunstancia, es aportar los fluidos perdidos. Se puede beber té negro flojo con un poco de azúcar, soda o refrescos que han perdido el gas y se han diluido con un 50% de agua limpia. Hay que beber como mínimo el mismo volumen de fluido que se pierde por culpa de la diarrea y los vómitos. La orina es la mejor guía para constatar si se están aportando líquidos suficientes: si uno tiene pequeñas cantidades de orina concentrada, se impone beber más. Lo mejor es beber cantidades pequeñas a menudo. Mientras uno se recupera ha de seguir una dieta blanda.

Con una diarrea severa, es preferible una solución rehidratante que reemplace las sales y minerales perdidos. Las sales de rehidratación comerciales son muy prácticas; tan solo hay que añadir agua embotellada o hervida. En una emergencia, el viajero puede elaborar su solución añadiendo seis cucharaditas de azúcar y media cucharadita de sal a un litro de agua embotellada o hervida.

Los medicamentos que paralizan los movimientos intestinales, como Lomotil o Imodium, pueden aliviar los síntomas de la diarrea, pero no curan el problema. Solo deben usarse si uno no tiene acceso a retretes y debe viajar. No se recomienda la utilización de Lomotil e Imodium en niños menores de 12 años. Tampoco deben utilizarse estos medicamentos si el afectado tiene fiebre alta o está severamente deshidratado.

En ciertas situaciones pueden ser necesarios los antibióticos: diarrea con sangre o moco (disentería), cualquier diarrea con fiebre, diarrea muy líquida, diarrea persistente que no mejora después de 48 horas y diarrea severa. Estos síntomas sugieren una causa más grave de la diarrea, por lo que deberían evitarse los medicamentos que paralizan la movilidad intestinal.

En estas situaciones puede ser necesario hacerse un análisis de heces para diagnosticar qué parásito la está causando, por lo que se impone buscar asistencia médica enseguida. Si no es posible, las medicinas recomendadas para la diarrea bacteriana –la causa más probable de diarrea severa en viajeros– son el norfloxacín (400 mg; 2 veces al día durante 3 días) o el ciprofloxacín (500 mg; 2 veces al día durante 5 días). No se recomiendan en niños o mujeres embarazadas. El medicamento de elección para niños debería ser el cotrimoxazol (Bactrim, Septrin o Resprim) con una dosificación fijada en función del peso (durante cinco días). La ampucilina o amoxicilina puede tomarse durante el embarazo, aunque es necesario un control médico.

Disentería amebiana y giardiasis

Son otras dos causas de una diarrea persistente entre los viajeros.

La disentería amebiana, causada por el protozoo Entamoeba histolytica, se caracteriza por una diarrea gradual de bajo grado, a menudo con sangre y moco. El dolor y los calambres abdominales y los vómitos son menos probables que en otros tipos de diarrea, y puede no presentarse fiebre. Este tipo de disentería persiste si no se trata y puede rebrotar y causar otros problemas de salud.

La giardiasis está causada por un parásito común, la Giardia lamblia. Los síntomas incluyen dolor de estómago, náuseas, estómago hinchado, diarrea acuosa y maloliente y gases frecuentes. La giardiasis puede aparecer varias semanas después de la exposición al parásito. Los síntomas pueden desaparecer durante unos días para luego regresar; puede durar varias semanas.

Si uno piensa que puede padecer giardiasis o disentería amebiana debería solicitar asistencia médica, pero si no es posible, el tinidazol (Fasigyn) o el metronidazol (Flagyl) son los medicamentos recomendados, aunque los efectos secundarios del Flagyl son severos. El tratamiento es una sola dosis de 2 gr de Fasigyn o 250 mg de Flagyl tres veces al día durante un período de cinco a diez días.

RIESGOS ESPECÍFICOS

Comida

Se impone atenerse al siguiente lema: “si uno puede cocinarlo, cocerlo o pelarlo, a comerlo…, de lo contrario, a olvidarlo”. Es ligeramente exagerado, pero muchos viajeros saben que es mejor prevenir que curar. Las verduras y la fruta deberían lavarse con agua purificada o pelarse (siempre que sea posible). Conviene tener precaución con los helados que se venden en la calle o en cualquier otro lugar, pues pueden haber sido descongelados y vueltos a congelar. Deberían evitarse los moluscos, como mejillones, ostras y almejas, igual que la carne poco cocinada, especialmente la picada. El vapor no consigue que los moluscos sean seguros.

Si un lugar parece limpio y bien regentado, y el vendedor también tiene un aspecto limpio y sano, la comida probablemente sea segura. En general, los locales que están abarrotados de viajeros o lugareños son de fiar, mientras los restaurantes vacíos pueden estarlo por un buen motivo. En los restaurantes con mucha clientela la comida se cocina y se come de forma rápida, por lo que lo más probable es que no esté recalentada.

Golpe de calor

La deshidratación y la deficiencia de sales pueden causar un golpe de calor. Conviene tomarse un tiempo para aclimatarse a temperaturas altas, beber líquido suficiente y no hacer nada demasiado exigente desde el punto de vista físico.

La deficiencia de sal se caracteriza por fatiga, letargo, dolor de cabeza, mareo y dolores musculares; las tabletas de sales pueden ayudar, pero aún es mejor añadir un poco de sal adicional a la comida.

El golpe de calor anhidriótico es una forma poco corriente de este mal que tiene su causa en una incapacidad para sudar. Más que a los recién llegados, tiende a afectar a gente que lleva tiempo en un clima cálido. Puede acabar en insolación. El tratamiento implica trasladarse a un clima más fresco o duchas y sábanas frías de forma inmediata.

Insolación

Esta afección grave y ocasionalmente mortal puede ocurrir si el mecanismo de refrigeración del cuerpo deja de funcionar correctamente, propiciando que la temperatura corporal se eleve hasta alcanzar niveles peligrosos. Una exposición larga y continuada a temperaturas altas combinada con una aportación insuficiente de líquidos puede ser la antesala de una insolación.

Los síntomas son los siguientes: malestar, poca o ninguna sudoración y una temperatura corporal alta (39 a 41°C). Cuando se ha dejado de sudar, la piel se enrojece. El dolor de cabeza severo y palpitante y la falta de coordinación también son comunes, y el afectado puede mostrarse confuso o agresivo. Eventualmente, la víctima comienza a delirar o a sufrir convulsiones. La hospitalización es fundamental, pero, mientras tanto, hay que apartar a la persona del sol, quitarle la ropa, cubrirla con una sábana o una toalla mojada y abanicarla continuamente. Si está consciente se recomienda aportarle líquidos.

Picaduras y mordedura de serpiente

Las chinches no transmiten enfermedades, pero sus picaduras son muy irritantes. Viven en las grietas de los muebles y las paredes y migran a las camas por la noche. Se puede tratar el picor con antihistamínicos. Para evitar o minimizar sus picaduras, se puede utilizar el forro interior del saco de dormir, o sábanas de viaje. Los piojos se introducen en varias zonas del cuerpo, sobre todo en la cabeza y la zona púbica. Son difíciles de tratar y se necesitaran varias aplicaciones de champús antipiojos con permetrina o bien de cremas y pomadas específicas para el cuerpo. Los piojos alojados en la zona púbica pueden contagiarse por contacto sexual.

Las picaduras de abejas y avispas son más dolorosas que peligrosas. No obstante, si las sufre una persona alérgica, puede reaccionar con dificultades importantes para respirar, por lo que precisaría asistencia médica inmediata. La loción de calamina y el spray Stingose alivian el picor; la aplicación de hielo reduce el dolor y la hinchazón.

Debe evitarse el contacto con las medusas (se recomienda recabar consejo local sobre las zonas de baño más seguras). Lavar la zona con vinagre desactivará los tentáculos que aún no hayan atacado. La loción de calamina, los antihistamínicos y los analgésicos pueden reducir la reacción y aliviar el dolor.

Debido a las condiciones de humedad de la selva puede haber sanguijuelas; se pegan a la piel de la víctima y le chupan la sangre. Los senderistas a menudo se las encuentran en las piernas o dentro de las botas. La aplicación de sal o un cigarrillo encendido conseguirá que se despeguen. No hay que intentar arrancarlas, pues lo más probable es que se infecte la mordedura. Si el punto afectado está sangrando, conviene limpiar y aplicar presión. Un repelente de insectos puede mantenerlas apartadas; además, los excursionistas que transiten por zonas infestadas con sanguijuelas deberían considerar impregnar sus botas y sus pantalones con benzil benzoato y dibutilftalato (disponible en las farmacias de Camboya).

Si uno ha estado caminando por una zona potencialmente afectada de garrapatas, debe examinarse todo el cuerpo, pues las mordeduras pueden causar infecciones en la piel y otras enfermedades más graves. Si el viajero encuentra una garrapata agarrada a su piel, debe presionar alrededor de la cabeza de la garrapata con unas pinzas, agarrar la cabeza y extraerla suavemente hacia arriba. Tiene que intentar evitar tirar del resto del cuerpo, pues el movimiento puede apretar las tripas de la garrapata y hacer que pase a través de su boca al interior de la piel de la persona, lo que aumenta el riesgo de infección y enfermedad. Embadurnar a la garrapata con productos químicos no la hará soltarse, por lo que no es una medida aconsejable.

Para reducir las posibilidades de una mordedura de serpiente, lo mejor es asegurarse de llevar botas, calcetines y pantalones siempre que se esté recorriendo una zona de maleza donde pueden estar presentes. Tampoco es recomendable introducir las manos en agujeros y grietas; además, hay que tener cuidado cuando se recoge leña.

En Camboya las mordeduras de serpiente no causan la muerte instantánea, pero por desgracia los antídotos no están disponibles en todo el país. Se recomienda apretar el miembro afectado fuertemente con una tela –como se haría con una torcedura de tobillo– y sujetarlo después con una tablilla para inmovilizarlo. Hay que mantener a la víctima inmovilizada y buscar a un médico, si es posible con la serpiente muerta para poder identificarla. Ahora bien, si existe la posibilidad de resultar mordido, no hay que intentar cazar al animal. Los viejos remedios de aplicar torniquetes y chupar el veneno hace tiempo que reciben un rechazo unánime.

Miliaria

Se trata de una erupción que provoca picores, causada por un exceso de transpiración concentrado bajo la piel. Suele afectar a personas que acaban de llegar a un clima cálido. Se recomienda mantenerse fresco, bañarse a menudo, secar la piel y utilizar talco suave o unos polvos especiales para la miliaria, además de recurrir al frescor del aire acondicionado.

Quemaduras solares

Tomando el sol, uno puede quemarse sorprendentemente rápido, incluso habiendo nubes. Se recomienda utilizar protección solar, sombrero y pantalla total para los labios y la nariz. La loción de calamina y el Stingose son buenos para las quemaduras leves. También conviene protegerse los ojos con unas gafas de sol de calidad. En Phnom Penh, Siem Reap y Sihanoukville no hay problema para encontrar protectores solares, lo cual no puede decirse de otros lugares más remotos.

Agua

La norma principal es tener cuidado con el agua y el hielo,aunque ambos suelen ser productos comerciales, un legado de los franceses. Si uno no está seguro de que el agua sea embotellada, se impone asumir lo peor. Las marcas reputadas de agua y refrescos embotellados no suelen plantear problemas, pero el agua del grifo no es segura. Solo se debe utilizar agua procedente de contenedores que cuenten con un sello dentado. El té y el café tampoco suelen ser peligrosos, pues el agua está hervida.

La manera más sencilla de purificar al agua es hervirla bien. Un hervido vigoroso debería ser suficiente; sin embargo, cuando se está en una zona alta, el agua hierve a una temperatura menor, por lo que es menos probable que los gérmenes mueran. En dichas zonas hay que hervirla durante más tiempo.

Para viajes largos, el viajero puede considerar adquirir un filtro. Los filtros totales eliminan todos los parásitos, bacterias y virus, y hacen que sea seguro beber el agua. Suelen ser caros, aunque pueden resultar más económicos que comprar agua embotellada. Las tabletas de cloro (Puritabs, Steritabs u otras marcas) eliminan muchos agentes patógenos, pero no algunos parásitos como la giardia y los quistes amébicos. Para purificar el agua, es más efectivo el yodo, disponible en forma de pastillas (como Potable Aqua).

SALUD DE LA MUJER

Problemas ginecológicos

El uso de antibióticos, la ropa interior sintética, el sudor y las píldoras anticonceptivas pueden ocasionar infecciones vaginales por hongos, especialmente cuando se viaja por climas cálidos. La candidiasis vaginal se caracteriza por la aparición de un sarpullido, picores y flujo vaginal. El tratamiento usual incluye nistatina, miconazol, óvulos de clotrimazol o crema vaginal. Mantener una buena higiene personal y llevar ropa holgada de algodón y ropa interior de algodón también ayuda a prevenir estas infecciones.

Las enfermedades de transmisión sexual son una causa importante de problemas vaginales. Los síntomas incluyen flujo maloliente, dolor al practicar el coito y, a veces, una sensación de quemazón al orinar. Debería buscarse asistencia médica; además, los compañeros sexuales masculinos también deben recibir tratamiento. Aparte de la abstinencia, lo mejor es practicar sexo seguro utilizando preservativos.

Embarazo

La mayor parte de los abortos sucede durante los tres primeros meses del embarazo. El aborto es común y en ocasiones puede producir una hemorragia severa. Los últimos tres meses del embarazo también deberían pasarse a una distancia razonable de una asistencia médica de calidad. En la actualidad, un bebé nacido a las 24 semanas tiene buenas oportunidades de sobrevivir, pero solo en un hospital bueno y moderno como el Calmette de Phnom Penh. Las mujeres embarazadas deberían evitar toda medicación innecesaria, aunque, si es preciso, deben recibir vacunas y profilácticos contra la malaria. También hay que tener especial cuidado para prevenir enfermedades y prestar especial atención a la dieta y la nutrición.

VACUNAS NECESARIAS Y RECOMENDADAS

A continuación se indican algunas vacunas que el viajero puede considerar administrarse antes de un viaje a Camboya, pero es imperativo que el viajero hable de sus necesidades concretas con su médico.

Difteria y tétanos – las vacunas para estas dos enfermedades suelen combinarse. Tras un curso inicial de tres inyecciones (por lo general recibidas en la infancia), son necesarios los recordatorios cada 10 años.

Hepatitis A – esta vacuna proporciona inmunidad a largo plazo tras una inyección inicial y un recordatorio a los 6-12 meses. Otra alternativa es una inyección de gammaglobulina, que puede proporcionar protección a corto plazo contra la hepatitis A (dos a seis meses, dependiendo de la dosis). Es razonablemente efectiva y, a diferencia de la vacuna, protege inmediatamente, pero, como es un producto elaborado con sangre, en la actualidad hay dudas sobre su seguridad a largo plazo. La vacuna contra la hepatitis A también está disponible en combinación con la de la hepatitis B (tres inyecciones durante un período de seis meses).

Hepatitis B – los viajeros que deberían considerar vacunarse contra la hepatitis B incluyen a quienes vayan a hacer un viaje largo, además de aquellos que visiten países donde la infección por hepatitis B es alta (como Camboya), lugares donde las trasfusiones de sangre no están adecuadamente controladas o si existe la posibilidad de contacto sexual o jeringuillas compartidas. La vacuna implica tres inyecciones con un recordatorio a los 12 meses. Si es necesario, hay tratamientos más rápidos.

Encefalitis japonesa – se recomienda considerar vacunarse contra esta enfermedad si se va a permanecer en Camboya durante un mes o más, si se viaja repetidamente al país o si se visita durante una epidemia. Implica tres inyecciones durante un período de 30 días.

Poliomielitis – todo el mundo debería estar al día con esta vacuna que suele administrarse en la infancia. Un recordatorio cada 10 años mantiene la inmunidad.

Rabia – la vacuna deberían considerarla quienes vayan a pasar un mes o más en Camboya, especialmente si van a hacer ciclismo, tratar con animales, internarse en cuevas o viajar a zonas remotas. También se recomienda para niños, pues pueden sufrir alguna mordedura leve y no decir nada. La vacuna implica tres inyecciones en un período de 21 a 28 días. Las personas vacunadas que sufren la mordedura o rasguño como consecuencia del contacto con un animal requieren dos recordatorios de la vacuna; los que no están vacunados precisan más.

Tuberculosis – el riesgo de que los viajeros contraigan dicha enfermedad es muy bajo, a menos que uno viva en contacto con la gente local. La vacuna contra la tuberculosis se recomienda para los niños y jóvenes que vayan a vivir en áreas de alto riesgo (incluida Camboya) durante tres meses o más.

Tifus – la vacuna puede ser necesaria si uno piensa viajar por Camboya durante más de dos semanas.

Fiebre amarilla – en la actualidad, esta vacuna es la única que es requisito legal necesario para entrar en Camboya cuando se procede de una zona infectada. Esto hace referencia a un vuelo directo desde una zona infectada, pero no hay vuelos directos desde África o América Latina, los lugares más proclives a la infección.

Fuente: Sureste asiático 3 (julio del 2012)

^ Arriba

Seguridad

A medida que los recuerdos de la guerra se han ido perdiendo en la distancia, Camboya se ha convertido en un país mucho más seguro por el que viajar. Si se respeta la regla de oro –no salirse de los caminos marcados en zonas remotas–, el viajero tendría que tener muy mala suerte para que le pasara algo. No obstante, siempre está bien informarse sobre la situación del momento antes de emprender un viaje por zonas poco transitadas, especialmente si se va en motocicleta.

Los periódicos ‘Cambodia Daily’(www.cambodiadaily.com) y ‘Phnom Penh Post’(www.phnompenhpost.com) son buenas fuentes de información de actualidad en Camboya (se recomienda leer sus sitios web antes de lanzarse a la carretera).

Mendicidad

Es común ver en Camboya gente pidiendo limosna, aunque está mucho más patente en Phnom Penh y en Siem Reap que en otros lugares. En una sociedad tan pobre como la camboyana, hay muchas razones para pedir, algunas más evidentes que otras, como amputados que han perdido sus miembros por culpa de las minas terrestres antipersonas. Es una cuestión totalmente personal si uno quiere dar algo o no, lo mismo que decidir cuánto ofrecer, pero conviene recordar que, para los budistas, ayudar a los necesitados es una práctica común.

Grandes ojos marrones, narices con mocos y manos sucias… la imagen de niños pidiendo es común en el mundo en desarrollo, y Camboya no es una excepción. En Phnom Penh y los templos de Angkor hay muchos niños pidiendo, y con sus caras angelicales, a menudo resulta difícil resistirse a darles algo de dinero. Sin embargo, hay una serie de asuntos a considerar: dar limosna a los niños puede crear un círculo de dependencia que puede extenderse a la edad adulta; a veces los niños no se benefician directamente del dinero, pues a menudo un proxeneta les obliga a salir a pedir, o su propia familia; además, algunos niños mendigos, especialmente en la zona central de Phnom Penh, utilizan el dinero para comprar pegamento y alimentar su adicción. Una forma de ayudar a estos niños desfavorecidos es comprarles algo de comer o beber, o prestarles algo de tiempo y atención; es increíble lo rápido que olvidan la limosna cuando alguien les enseña algo tan sencillo como un silbido, un truco o un juego.

En las zonas rurales, la mayoría de los mendigos suelen ser víctimas de las minas terrestres antipersonas. Muchos de ellos sufrieron sus heridas en combate, y otros perdieron las piernas mientras trabajaban o jugaban inocentemente en los campos. Tras unos días en Camboya, el viajero puede cansarse de su insistencia, pero hay que recordar que en un país sin red de seguridad social, muchas veces pedir limosna es lo único que pueden hacer para sobrevivir.

Cuando se ofrece dinero, conviene que sea una cantidad pequeña, y evitar así que los extranjeros se conviertan en un objetivo más claro de lo que ya son.

Controles

Durante los largos años de guerra civil, los controles eran comunes en todas las carreteras del país, pero en la actualidad son una estampa poco frecuente. Cuando se monta un control en una carretera en general es para comprobar que los conductores han pagado su impuesto de circulación y que no llevan armas ilegales.

Si se viaja en un taxi o una camioneta en zonas remotas de Camboya y se topa con un control, el conductor debería encargarse del pago. Si el viajero va en motocicleta, es poco probable que le paren. No obstante, si se le pide dinero, puede intentar negociar una suma razonable. Bajo ninguna circunstancia debe intentar hacer fotografías de los individuos implicados, pues puede generar un conflicto en cuestión de segundos.

Estafas

Los timos más frecuentes son bastante inofensivos, pues implican una pequeña comisión aquí y allá para los conductores de taxis o motos, especialmente en Siem Reap. Más molestos resultan los autobuses ‘baratos’ de Bangkok a Siem Reap, que reciben el merecido apodo de “autobuses del timo” porque utilizan cruces fronterizos incorrectos y se dedican a conducir despacio e intentar forzar a los pasajeros a albergarse en ciertas casas de huéspedes. Por fortuna, cada vez sucede menos.

Lonely Planet ha recibido un par de cartas sobre montajes de la policía en Phnom Penh con referencia a drogas colocadas. Parece ser muy poco común, pero si uno cae víctima de una de estas estratagemas, requerirá paciencia y persistencia; inevitablemente, tendrán que intervenir embajadas y demás organismos. Puede que sea mejor pagar antes de que se involucren más policías en la comisaría local, pues, cuanta más gente haya, más habrá que pagar.

Camboya es famosa por sus piedras preciosas, especialmente rubíes y zafiros procedentes del oeste del país y de la zona de Pailin. Abundan, no obstante, las copias tratadas químicamente, pues el material de alta calidad suele acabar en manos de los compradores internacionales. Un buen consejo es no comprar a menos que uno conozca las piedras.

En cuanto al tema de las adulteraciones, en la región hay bastantes medicamentos falsificados. El viajero solo debe comprar medicinas en farmacias o clínicas de confianza. De igual modo, abundan las drogas lúdicas de baja calidad, algunas de las cuales podrían dañar la salud de forma grave.

Seguridad

Actualmente Camboya es un país bastante seguro para el visitante, y se puede viajar por todo el territorio con la misma facilidad que en Tailandia o Vietnam. Sin embargo, una vez más no hay que olvidar la regla de oro: en zonas remotas no hay que salirse de los senderos señalizados. Desde el punto de vista político, ha demostrado ser un país impredecible y esto hace que resulte difícil garantizar la seguridad del viaje en un momento concreto. Basta decir que uno ya no es un objetivo solo por ser un turista.

Camboya es una sociedad algo carente de normas, en la que las armas a menudo se prefieren a la elocuencia para zanjar una disputa. Es difícil que este ambiente enrarecido llegue a afectar a los turistas, pero conviene saberlo, pues de vez en cuando puede oírse algún disparo (por lo general, algún borracho disparando al aire). Phnom Penh es seguramente uno de los lugares más peligrosos: concentra la mayor parte de las armas y es el sitio donde más robos se cometen. Le sigue a poca distancia Sihanoukville, que, por desgracia, se ha forjado una reputación de robos y hurtos. En el resto de las provincias, el viajero tendría que tener muy mala suerte para sufrir algún incidente, pues los jemeres son, en general, tremendamente hospitalarios, honestos y amables. Y, lo que es más importante, la mayoría de ellos están experimentado la paz por primera vez en más de tres décadas y no desean que eso cambie.

Intentar señalar cuáles son las zonas delicadas del país siempre resulta difícil, pues las circunstancias cambian inesperadamente. Pailin y partes importantes de las provincias de Oddar Meanchey y Preah Vihear estuvieron bajo control de los jemeres rojos hasta hace unos pocos años, pero en la actualidad se consideran seguras. Con la causa abierta a los líderes supervivientes de los jemeres rojos todo puede cambiar; el hecho de que los antiguos rebeldes lleven ahora gorras de béisbol en lugar de las de Mao no significa que hayan abandonado la lucha. Hay que decir que, desde que comenzó el proceso, no ha habido problemas en las zonas mencionadas.

Si alguien tuviera la mala suerte de sufrir un robo, es importante destacar que la policía camboyana es excelente, aunque tiene su precio. Cualquier colaboración por su parte, incluido un informe policial, tiene su coste. La tarifa depende de la importancia de la reclamación, pero el precio habitual oscila entre 5 y 20 US$. Sin embargo, una parte de la policía turística proporcionará en breve este servicio de forma gratuita.

Serpientes

Quienes visiten Ta Prohm, en Angkor, y otros yacimientos arqueológicos invadidos por la maleza, deberían tener cuidado con las serpientes. A veces están muy bien camufladas, por lo que conviene tener los ojos bien abiertos.

Robos y delitos callejeros

Teniendo en cuenta el número de armas que hay en Camboya, hay menos robos con armas de lo que pudiera esperarse. No obstante, los atracos y los robos a personas montadas en una motocicleta son un peligro potencial en Phnom Penh y Sihanoukville. No hay necesidad de ponerse paranoico, simplemente ser precavido. Caminar o montar en motocicleta solo por la noche no es lo ideal, y menos aún en las zonas rurales.

Los carteristas y el robo furtivo son un problema mayor en Vietnam que en Camboya, aunque se impone estar alerta. Actualmente la mayor incidencia se da en populares rutas turísticas como la de Siem Reap a Poipet o Phnom Penh, y en los mercados de Phnom Penh. No hay que ponerles las cosas más fáciles a los ladrones metiendo el pasaporte y fajos de billetes en el bolsillo trasero. Como precaución, se recomienda guardar una cantidad de efectivo separada del grueso del dinero. En los últimos años ha habido tirones de bolsos en Phnom Penh, y hay que tener cuidado con los que se dan en moto, pues los ladrones pueden arrastrar a los pasajeros poniendo en peligro sus vidas.

Accidentes de tráfico

Las condiciones del tráfico en Camboya son caóticas, aunque no son peores que en muchos otros países en vías de desarrollo. Si uno monta en bicicleta en Phnom Penh, ha de estar muy alerta y no fiarse de nada. El tráfico se mueve en todas direcciones a ambos lados de la carretera, por lo que no hay que sorprenderse al ver vehículos que vienen hacia uno. El claxon suele utilizarse para avisar a otros conductores de la presencia de un vehículo; si el viajero oye un automóvil o una camioneta detrás, ha de quitarse de en medio.

La ley obliga a los conductores de moto a llevar casco, pero esta norma no incluye aún a los pasajeros, por lo que no tienen cascos de seguridad. Por fortuna, la mayoría conduce a una velocidad razonable. Si el viajero se encuentra con un conductor temerario, puede pedirle que reduzca la velocidad o pagarle y buscar a otro.

Tener un accidente de tráfico importante en Phnom Penh ya sería un problema, pero tenerlo en la Camboya rural sería una situación grave. En caso de precisar tratamiento médico, el viajero deberá acudir inevitablemente a Phnom Penh, Siem Reap o Battambang.

La regla básica es conducir con prudencia.

Minas, morteros y bombas sin detonar

Jamás hay que tocar misiles, carcasas de artillería, morteros, minas terrestres, bombas o cualquier otro material de guerra con el que uno pueda toparse. En un intento de mutilar y matar civiles, una táctica de los jemeres rojos fue enterrar minas en carreteras y campos de arroz. Los únicos resultados concretos de esta política son los numerosos mutilados que uno verá en Camboya.

La zona más minada se halla a lo largo de la frontera tailandesa, pero es un problema en todo el país. En resumen: jamás, bajo ninguna circunstancia, hay que salirse de los caminos señalizados. Si el viajero planea hacer una excursión, incluso en zonas más tranquilas como el remoto noreste, es imperativo contratar a un guía, pues puede haber artillería sin explotar (UXO) de la campaña de bombardeos estadounidenses de principios de la década de 1970.

Violencia

La violencia contra los extranjeros es extremadamente rara –por lo que no hace falta pensar demasiado tiempo en ello–, aunque conviene tener cuidado en los bares y locales nocturnos más abarrotados de Phnom Penh. Si surge un enfrentamiento con jóvenes jemeres ricos en un bar o discoteca, lo mejor es tragarse el orgullo y echarse para atrás. Si el viajero piensa que podrá con ellos, basta con decir que muchos llevan armas y un séquito de guardaespaldas.

Fuente: Sureste asiático 3 (julio del 2012)

^ Arriba

Visados

La mayoría de los visitantes que viajan a Camboya requieren un visado de turista de un mes (20 US$), aunque algunos entran con un visado de trabajo de un mes (25 US$). Casi todos reciben uno de un mes a su llegada a los aeropuertos de Phnom Penh y Siem Reap y en las fronteras terrestres, pero los viajeros africanos, asiáticos o de Oriente Medio deberán asegurarse previamente, ya que existen diversas restricciones y condiciones que conciernen a los ciudadanos de algunos países de dichas regiones. Se requiere una fotografía tamaño pasaporte; si el viajero no la lleva le impondrán una ‘multa’ de 1 US$. También se puede conseguir un visado a través de las embajadas camboyanas en el extranjero o uno electrónico en línea (20 US$, más 5 US$ de tasa de tramitación) a través del Ministerio de Asuntos Exteriores(www.mfaic.gov.kh). Solicitar el visado con antelación puede evitar el potencial encarecimiento en algunos pasos fronterizos terrestres. No obstante, el viajero debe ser consciente de que hay webs de visados falsas que operan desde China, por lo que solo debe utilizarse la web oficial consignada en esta guía.

Quienes tengan planeado trabajar en Camboya deberían optar por el visado de trabajo, pues, oficialmente, resulta fácil prorrogarlo para períodos largos y, oficiosamente, puede extenderse indefinidamente, incluidas múltiples entradas y salidas. El de turista solo puede prorrogarse una vez, y solo durante un mes; además, no permite volver a entrar.

Los viajeros a veces sufren cargos adicionales cuando cruzan la frontera a Tailandia por tierra, pues los oficiales de inmigración solicitan pagos en bahts y redondean la cantidad de forma considerable. Gestionar el visado con anterioridad evita este problema potencial. Antes del actual estallido fronterizo entre Camboya y Tailandia, a los viajeros en viaje de un día a Prasat Preah Vihear desde Tailandia no se les exigía visado, aunque a veces debían dejar el pasaporte en la parte tailandesa de la frontera.

Exceder el tiempo permitido por el visado cuesta 5 US$ al día.

Extensión del visado

La emite la gran oficina de inmigración situada al otro lado de la carretera que va al aeropuerto internacional de Phnom Penh.

Hay dos maneras de obtener la prórroga del visado (una oficial y otra no oficial) y, como es natural, el tiempo y el dinero implicados varían enormemente. Oficialmente, una prórroga de un mes cuesta 35 US$, tres meses 65 US$, seis meses 125 US$, y un año 200 US$ (nótese que las prórrogas de 3, 6 y 12 meses son solo para visados de negocios); el pasaporte queda retenido 25 días y hay más papeleo del que un burócrata comunista podría desear. Este método está bien para un expatriado que tenga un empleado que le haga las gestiones, pero quienes se encuentren solos necesitan hacer las cosas por la vía oficiosa. En Camboya no se califica como corrupción, sino como “debajo de la mesa” y, pagando algo más, el viajero tendrá su pasaporte al día siguiente: 45 US$ por una extensión de un mes; 80 US$ si son tres meses; 165 US$ por seis meses; 265 US$ por un año. Una vez que el individuo se convierte en uno de los ‘no oficiales’, resulta bastante sencillo extender el visado ad infinitum. Las agencias de viajes y algunas tiendas de alquiler de motocicletas de Phnom Penh pueden ayudar con las gestiones, a veces a un precio rebajado.

Fuente: Sureste asiático 3 (julio del 2012)

^ Arriba

Seguros de viaje

Una póliza de seguro de viaje que cubra robo, pérdida de propiedad y gastos médicos es más crucial en un viaje a Camboya que a otros sitios del sureste asiático. Existe una amplia oferta y conviene consultar en una agencia de confianza qué es lo más indicado. En www.lonelyplanet.com/travel_services, el viajero puede adquirir un seguro de viaje para todo el mundo, ampliar la cobertura y presentar una reclamación en línea en todo momento, incluso en ruta.

Cuando se contrata un seguro de viaje, siempre hay que leer la letra pequeña:

Algunas pólizas excluyen específicamente “actividades peligrosas”, como submarinismo y conducir una motocicleta. Si el viajero planea conducir una motocicleta en Camboya, ha de asegurarse de que estará cubierto.

También hay que saber si la cobertura médica es del tipo que se paga primero y se reclama después; si es el caso, se impone guardar todos los documentos y facturas relacionados con el tratamiento médico.

En el caso de Camboya, es esencial comprobar que la cobertura médica incluye el coste de una evacuación de emergencia.

Fuente: Sureste asiático 3 (julio del 2012)

^ Arriba