Bahréin

Viajar a Bahréin

Este diminuto estado insular es el país árabe más pequeño del mundo y uno de los de ambiente más distendido del golfo Pérsico.

Bahréin no se revela al viajero a la primera de cambio, pero vale la pena tomarse la molestia de descubrirlo. Desde el excelente Museo Nacional de Manama hasta los extraordinarios túmulos funerarios de Sar, son muchos los atractivos que merecen una visita.

Definido por su largo idilio con el mar, Bahréin (nombre que significa “dos mares”) no orienta la mirada hacia su escueta masa terrestre, sino hacia las aguas poco profundas que acarician sus orillas. Los pozos artesianos que manan junto a la costa ayudaron a forjar unos 4000 años de civilización, cuyos vestigios pueden admirarse en ricos yacimientos arqueológicos repartidos por la isla. Los acuíferos también favorecieron el cultivo de perlas, una actividad que generó las primeras fortunas de la isla.

Buena parte de la riqueza actual de Manama, ilustrada por grandiosos proyectos de construcción, se alza orgullosa en terrenos ganados al mar. Ahora bien, si se repara en los potenciales efectos del calentamiento global, cabría pensar que el mar aún no ha dicho su última palabra.

Fuente: El mundo (octubre del 2015)