Azerbaiyán

Viajar a Azerbaiyán

Conjugando la tradición intemporal y la modernidad en mayúsculas, Azerbaiyán muestra un batiburrillo de influencias y excelentes atracciones en el punto de encuentro de Europa y Asia.

Azerbaiyán, o Azәrbaycan en azerí, es fruto de una miríada de contradicciones y contrastes. Enclavado a los pies de la cordillera del Cáucaso y a orillas del mar Caspio, es aquí donde Asia central se acerca a Europa con una mezcla de influencias otomanas, persas y rusas que contribuyen a su tejido social. Fue, además, nexo de imperios históricos y, al decir de algunos, albergó el jardín del Edén.

Rodeada de las tierras semidesérticas ricas en petróleo del mar Caspio, Bakú, su cosmopolita capital, luce un casco antiguo –protegido por la Unesco– circundado por flamantes rascacielos, si bien a solo 3 h por carretera surgen tranquilas poblaciones rurales entre fértiles campos de labranza, con el imponente Cáucaso como telón de fondo.

Los azerbaiyanos modernos, versados en las leyendas otomanas y en la poesía persa, son un pueblo apasionado y tremendamente hospitalario que disfruta de los placeres de siempre como una taza de çay (té) con amigos o la intensidad lírica de los bardos locales al interpretar el muğam (música folclórica azerbaiyana).

Fuente: El mundo (octubre del 2015)