Afganistán

Viajar a Afganistán

País castigado, pero bello y orgulloso, el camino de Afganistán hacia la recuperación continúa siendo incierto, si bien la capacidad de resistencia de sus gentes y la belleza de sus paisajes permanece.

A lo largo de su historia,  Afganistán ha sido un país unido contra sus invasores pero dividido en contra de sí mismo. En un mundo diferente, Afganistán figuraría cerca en los puestos más altos de cualquier lista de destinos turísticos obligados. Su fascinación, difundida por los libros de viajes, se ha visto acentuada por su inaccesibilidad durante los últimos 30 años.

Situado en la encrucijada de Asia, Afganistán ha fusionado ingredientes culturales del subcontinente indio, Asia central y Persia para crear algo distintivo y seductor. Los oasis de la antigua Ruta de la Seda evocan una rica historia de imperios budistas e islámicos, y el macizo del Hindu Kush, que divide en dos el país, es tan hermoso como cálida la hospitalidad afgana.

Antes de sus recientes penurias, Afganistán era una etapa fundamental de la ruta hippy, y fascinaba a los visitantes por sus paisajes abruptos, el bullicio de sus bazares, su mezcla de culturas y por el propio pueblo afgano, encantador y sociable.

Fuente: El mundo (octubre del 2015)