Nicaragua

Viajar a Nicaragua

Nicaragua recibe a los viajeros con paisajes volcánicos, arquitectura colonial, playas sensacionales y bosques vírgenes: una oferta que va desde lo impresionante hasta lo increíble.

Existen pocos destinos con tanta belleza y tan poco explotados como Nicaragua. Antes de que uno se percate, ya se ha apartado de las rutas turísticas para adentrarse en un mundo de montañas majestuosas, granjas cooperativas, humedales poblados de fauna y playas vacías cubiertas de jungla. Más adelante se descubren remotas comunidades indígenas, ruinas precolombinas invadidas por la vegetación y selvas tropicales intactas.

La diversidad geográfica de Nicaragua es perfecta para vivir emocionantes aventuras al aire libre. No hay letreros, ni gentío, ni restricciones. Desde el Caribe cristalino hasta el batiente Pacífico, las playas nicaragüenses tampoco se quedan a la zaga; los grandes tubos de Rivas son venerados en círculos surfistas, mientras que las aguas claras de las islas del Maíz son fabulosas para el buceo con tubo.

Pero no todo es actividad en Nicaragua; su esplendor colonial se sirve en dos sabores bien diferenciados pero igual de sugestivos: las elegantes calles de Granada –la ciudad colonial mejor conservada del país– poseen gracia arquitectónica, en tanto que León, menos refinada, es un ciudad vibrante y demasiado activa para que parezca un museo.

Fuente: El mundo (Octubre 2015)