Estados Unidos

Viajar a Estados Unidos

Enorme y variopinto, Estados Unidos contiene una increíble colección de maravillas culturales y naturales, desde vibrantes calles urbanas hasta montes, llanuras y bosques que cubren vastas franjas del continente.

 

Luces brillantes, grandes urbes

EE UU alberga Los Ángeles, Las Vegas, Chicago, Miami, Boston y Nueva York, excesivas metrópolis cuyo nombre evoca un sinfín de aspectos culturales, culinarios y de ocio. De cerca, este collage se despliega en una variedad infinita: la ecléctica escena musical de Austin, el afable encanto de la prebélica Savannah, la conciencia ecológica de la liberal Portland, el magnífico paseo marítimo de San Francisco y el cautivador casco antiguo de Nueva Orleans, que aún renace de sus cenizas anegadas.

 

En la carretera

Este es un país de viajes por carretera y vastos cielos abiertos donde unos 6 500 000 km de calzada atraviesan desiertos de roca roja, pasan bajo altas cumbres y cruzan fértiles y ondulantes campos de trigo. Las laderas de las Grandes Llanuras, las frondosas selvas del noroeste del Pacífico y los bellos caminos rurales de Nueva Inglaterra son buenos puntos de partida para emprender el gran viaje norteamericano.

 

Locos por la comida

La cocina es otro modo de iluminar el viaje. Una noche cualquiera, un bar texano de carretera sirve gruesas y humeantes costillas y faldas de buey a la barbacoa. A unos 2,5 km, talentosos chefs mezclan productos de cultivo ecológico recién salidos del huerto con toques asiáticos en galardonados restaurantes de la Costa Oeste. Un grupo de lugareños ingiere su dosis de bagels y lox en un delicatesen centenario del Upper West Side de Manhattan. A varios estados, grandes crepes y huevos fritos se esfuman deprisa entre el estruendo de la cubertería en un local al estilo de la década de 1950. Platos de langosta fresca recién hecha se sirven frente a un muelle de Maine, ostras y champán en una moderna vinatería californiana, pizza y cerveza en un pub del Medio Oeste...

 

Un coloso cultural

El tercer país más grande del mundo ha hecho grandes contribuciones al arte. Los salvajes paisajes de Georgia O’Keeffe, los collages surrealistas de Robert Rauschenberg, los elegantes móviles de Alexander Calder y la pintura "goteante" de Jackson Pollock son ya elementos habituales del léxico del arte moderno del s. XX. Urbes como Chicago y Nueva York son y han sido auténticas mesas de dibujo para los grandes arquitectos urbanos de la era moderna. En cuanto a la música, pocos países lo igualan. Desde el conmovedor blues del delta del Misisipi hasta el bluegrass de Appalachia y el sonido Motown de Detroit, sumados al jazz, funk, hip-hop, country y el rock and roll, EE UU ha creado sonidos que son parte integral de la música moderna.

Fuente: Estados Unidos 4 (marzo del 2012)