Lesoto

Viajar a Lesoto

A Lesoto se le llama “el reino en el cielo” con razón. Pequeña pero de una belleza asombrosa, esta montañosa nación está enclavada a modo de islote en medio de Sudáfrica. Anomalía fascinante en una zona de modernidad, resulta una escapada ideal desde el país vecino.

Más allá de los pasmosos paisajes de montaña, el país ofrece un pueblo tradicional orgulloso, infinitas rutas de excursionismo y la oportunidad de explorar zonas remotas a lomos de ponis basotos.

En las tierras “bajas” (todas por encima de los 1000 m) se pueden encontrar productos de artesanía y huellas de dinosaurios. Las tierras altas cuentan con elevados picos (más de 3000 m) y verdes valles.

Lesoto nació a principios del s. XIX, cuando la difaqane (migración forzosa) y las incursiones de los bóeres en las tierras del interior se encontraban en su punto álgido. Bajo el reinado de Moshoeshoe el Grande, el pueblo basoto buscó refugio y ventaja estratégica entre las imponentes tierras de las montañas de Drakensberg y Maluti.

Desplazarse es fácil: se puede llegar a casi todos los lugares en un automóvil alquilado y la red de transporte público es amplia, aunque lenta. La mejor forma de explorarlo de pueblo en pueblo es a pie o en poni.

Fuente: Sur de África 2 (marzo del 2010)