Nombre oficial: República del Paraguay Superficie: 407.000 km² Población: 5.585.828 hab. Capital: Asunción (550.060 hab.) Nacionalidades y etnias: 95% mestizos Idioma: El español es la lengua oficial, pero muchos hablan guaraní Religión: 97% católicos romanos, 3% menonitas y demás iglesias protestantes Régimen político: república Presidente: Nicanor Duarte Frutos
PIB: 19.800 millones de dólares PIB per cápita: 3.700 dólares Crecimiento anual: -0.5% Inflación: 14.6% Principales recursos económicos: soja, algodón, madera, transformación y elaboración de semillas oleaginosas, industria textil, cuero y pieles, carne envasada, caña de azúcar (y contrabando) Principales socios comerciales: Brasil, Países Bajos, Argentina, Estados Unidos
Visados: La mayoría de los extranjeros pueden permanecer hasta tres meses en el país sin necesidad de visado, como los ciudadanos de los países vecinos, que únicamente necesitan el documento de identidad, los de casi todos los países europeos occidentales y los de Estados Unidos. Los canadienses, australianos y neozelandeses necesitan acreditar que carecen de antecedentes penales, presentar un extracto bancario y pagar diez dólares de tasa. Condiciones sanitarias: cólera, leismaniosis, dengue, hepatitis, anquilostoma, malaria, tuberculosis y fiebre tifoidea Hora local: GMT - 3 Electricidad: 220V, 50 Hz Pesos y medidas: sistema métrico Asunción La capital, Asunción, construida en unas modestas colinas sobre la orilla este del río Paraguay, es también la ciudad de mayor tamaño del país. Casi todas las vistas interesantes de la ciudad se concentran en la zona limitada por el río, en la avenida Colón, por la parte occidental, en las calles Haedo y Luis A. Herrera, por la parte meridional, y en la calle Estados Unidos, hacia el Este. Quedan pocos restos de estilo colonial, y no se han hecho grandes intentos de dividir los barrios, de modo que la ciudad se ha convertido en una mezcolanza de edificios nuevos y eclécticos junto a asentamientos de okupas a lo largo de los márgenes del río y de las vías del tren. Hoy en día, el visitante se puede acercar y fotografiar el Palacio de Gobierno, lo cual significa una mejora importante respecto a la situación vivida durante el gobierno de Rodríguez de Francia, "El Supremo", quien ordenó disparar a cualquiera que se acercara al palacio. Al lado se encuentra la Casa Viola, uno de los pocos edificios coloniales que se conservan, actualmente convertido en museo. Entre otras visitas de interés destacan la Casa de Cultura Paraguaya, la Catedral del siglo XIX y su museo, y la Casa de la Independencia, el edificio más antiguo de Asunción (data de 1772) y sede de la declaración de independencia. También hay parques magníficos, como el Jardín Botánico y el Museo del Barro, principal depósito de arte moderno de la ciudad. El zoológico de Asunción, que antiguamente era un lugar lamentable y sucio con jaulas malolientes llenas de animales descuidados, dicen que ha mejorado bajo una nueva dirección y alberga la flora y fauna únicas de Paraguay. Para encontrar comida y alojamiento económicos, es preferible dirigirse al centro de la ciudad, hacia la orilla del río o a los alrededores, hacia el Este. Las películas porno y las películas espectaculares de kung-fu llenan las carteleras, pero hay una buena oferta de teatro y música en numerosos centros culturales. Las mejores calles para realizar compras son Colón, Pettirossi, Palma y Estrella. Paraguay Oriental Muchos de los mejores lugares de interés de Paraguay están a poca distancia de la capital; entre ellos, la capital del tejido de Itaguá, donde se realiza el famoso encaje de tela de araña ñandutí, y los complejos turísticos de Areguá y San Bernadino, ambos en el lago Ypacaraí. Al Oeste, se encuentra Caacupé, el centro religioso más importante de Paraguay y lugar de peregrinaje anual. Hacia el Sur, el tranquilo y poco desarrollado Parque Nacional Ybycuí conserva una de las pocas zonas de bosque del país. Al sureste de la capital está Trinidad, un reducto jesuita situado en lo alto de una colina que fue construido entre 1706 y 1760. Su obra más importante, la iglesia, está maravillosamente conservada. También se pueden visitar otras ruinas jesuitas en San Ignacio Guazú y en Santa María. Algo más contemporánea es la presa Itaipú, el mayor proyecto hidroeléctrico del mundo (1.350 km²), que merece la pena visitar. También resulta interesante el Parque Nacional Cerro Corá, una zona de bosque seco tropical y sabana, abrigada por colinas escarpadas y aisladas. Contiene muchos restos culturales e históricos importantes, como cuevas precolombinas, petroglifos y el lugar donde murió Francisco Solano López al final de la Guerra de la Triple Alianza. The Chaco El Chaco es una extraordinaria zona de llanura monótona con una población importante de indígenas. Su única carretera asfaltada, la Ruta Trans-Chaco, lleva a la comunidad religiosa de Filadelfia, colonizada por los menonitas a finales de la década de 1920. Entre otras colonias menonitas, se encuentran Loma Plata, el asentamiento más antiguo y tradicional, y Neu-Halbstadt, magnífico lugar para comprar artesanía india. Cerca de la frontera con Bolivia, se extiende el Parque Nacional Defensores del Chaco, una frondosa llanura aluvial cuyo cerro más importante es Cerro León, con 500 m de altitud. El denso bosque de espinos abriga algunas de las especies en peligro de extinción de Paraguay y es una oportunidad excelente para observar enormes felinos, como jaguares, pumas y ocelotes. Los aborígenes de la zona oriental de Paraguay eran guaraníes seminómadas, mientras que algunos grupos de cazadores recolectores, llamados Guaycurú, habitaban en el Chaco. En 1524, Alejo García fue el primer europeo que cruzó Paraguay, y lo hizo con ayuda de guías guaraníes. Tres años después, Sebastián Caboto ascendió por el río Paraguay, pero no fundó ninguna colonia. De ello se encargó Pedro de Mendoza, cuya expedición se asentó en Asunción tras huir de Buenos Aires. La colonia prosperó y se convirtió en el núcleo del asentamiento español de la zona oriental y meridional de Suramérica, provocando una fascinante era de socialización. La población indígena fue absorbida gradualmente por los españoles, quienes a su vez adoptaron las costumbres, comidas y lenguas guaraníes. Con el tiempo, surgió una sociedad española-guaraní: los españoles dominaban el plano político, y su descendencia, los mestizos, adoptaba los valores culturales de los españoles. Con la colonización llegaron también los misioneros jesuitas, enviados a civilizar a los indígenas, tarea que emprendieron con presteza y habilidad. Se indujo a los indígenas a abandonar sus tierras y a asentarse en reducciones, comunidades teocráticas donde ayudaban a construir iglesias y adquirían conocimientos sobre albañilería, escultura y pintura, al tiempo que obtenían a veces una educación clásica. Tras la expulsión de los misioneros en 1767, las reducciones se desintegraron, porque los indígenas salieron en estampida o fueron contratados por diferentes maestros. Paraguay declaró su independencia en 1811, y España no se opuso a ello. Unos años más tarde, caía bajo el dominio del xenófobo José Gaspar Rodríguez de Francia, también apodado "El Supremo", quien cerró las fronteras, promovió una política de autosuficiencia (incluso obligó a la clase alta española a casarse con los mestizos) y expropió sus propiedades a los terratenientes, a los comerciantes y a la Iglesia. José Gaspar Rodríguez de Francia murió en 1840, y posteriormente sus restos fueron exhumados y arrojados al río. Su sucesor, Carlos Antonio López, acabó con el aislamiento de Paraguay y comenzó a modernizar el país. Lamentablemente, también engendró un megalómano, que se empeñó en destrozar el país al provocar la catastrófica Guerra de la Triple Alianza (1864-1870) contra Argentina, Uruguay y Brasil. Al término de la guerra, Paraguay había perdido 150.000 km² de territorio y casi una cuarta parte de su población, incluido el hijo de López. Tras la guerra, el sector agrícola de Paraguay resucitó gracias a una nueva ola de emigrantes europeos y argentinos, pero la inestabilidad política aún continuaba. A finales de siglo, surgieron tensiones fronterizas después de que Bolivia ocupara partes controvertidas del Chaco. La perspectiva de enormes yacimientos de petróleo (que luego se demostró que no existían) llevó a los dos países a la guerra en 1932. El ejército de Bolivia fue expulsado de casi todo el Chaco, y el consiguiente tratado otorgó a Paraguay tres cuartas partes del territorio en disputa. Tras la Guerra del Chaco, la política de Paraguay se volvió aún más conflictiva, hasta que una breve guerra civil llevó al poder al Partido Colorado en 1949. En 1954, un golpe militar instaló al General Alfredo Stroessner como presidente. Hombre arrogante, con un temperamento fiero, Stroessner se valió de la tortura, el asesinato, las depuraciones políticas y las elecciones fraudulentas para mantenerse en el poder durante los siguientes 35 años. El hostil dictador fue destituido en 1989, cuando fue reemplazado por otro gerifalte, el General Andrés Rodríguez. Pese al gran escepticismo existente respecto a sus intenciones, dado que Rodríguez había sido el brazo derecho de Stroessner, se canceló el estado de emergencia perenne del país, se eliminó la censura, se legalizaron los partidos de la oposición y se consiguió la liberación de los presos políticos. Paraguay disfrutó de una estabilidad política creciente hasta la elección, en 1993, de Juan Carlos Wasmosy, un fanático del libre mercado y antiguo miembro de la facción de Stroessner cuya presidencia inspiró un gran número de huelgas revolucionarias. El propio Wasmosy fue investigado a causa de unos negocios dudosos relacionados con proyectos hidroeléctricos masivos de Paraguay. En mayo de 1998, el Partido Colorado confirmó de nuevo su permanencia en el poder con la elección del presidente Raúl Cubas, un ingeniero electrotécnico que asumió la candidatura del partido después de que el antiguo General Lino Oviedo, candidato original, cayera prisionero a mitad de la campaña, acusado de rebelarse contra Wasmosy en 1996. Cuando las cosas comenzaban a parecer otra vez más halagüeñas, Cubas fue también atacado, acusado de abuso de poder al poner en libertad a Oviedo a pesar de las órdenes contrarias de la Corte Suprema. Cuando el vicepresidente, Luis Argaña, fue asesinado en marzo de 1999, el sentimiento popular relacionó contra Cubas y Oviedo por el asesinato; Cubas fue obligado a dimitir del cargo. Luis González Macchi, que había sido presidente del Senado, prestó juramento y se convirtió en presidente; Cubas y Oviedo pidieron asilo en los países vecinos. En 2000, un juez ordenó la extradición desde Brasil del dictador Alfredo Stroessner, aunque todavía no se hayan llevado a cabo estos pasos legales. En abril de 2002, el presidente Macchi fue acusado de malversación, aunque posteriormente superó el proceso de incapacitación. En 2003, le sucedió Nicanor Duarte Frutos, también del partido Colorado. A mediados de 2004, el ex golpista Oviedo que estaba exiliado en Brasil se entregó a la policía. El teatro es muy popular, y se ofrecen representaciones esporádicas en guaraní, además de en español. En muchas galerías se pueden contemplar muestras de arte visual de gran originalidad. La figura literaria preeminente de Paraguay es el poeta y novelista Augusto Roa Bastos. Con la música paraguaya ocurre algo bastante curioso: pese al hecho de que casi toda la población habla aún la lengua indígena, el guaraní, la música es de origen europeo, con escasas o nulas influencias argentinas, brasileñas o negras. Los instrumentos populares son la guitarra y el arpa, y las canciones suelen ser lentas y románticas. Sin embargo, los bailes son mucho más animados, como la polca y la danza de la botella, llamada así porque los bailarines giran en círculo con una botella sobre la cabeza. Agustín Barrios (1885-1944), uno de los compositores de guitarra latinoamericanos más venerados, solía interpretar su música vestido de guaraní para promocionarse como el Paganini de la guitarra de las selvas paraguayas. El catolicismo romano es la religión oficial del país, aunque la influencia de la Iglesia es menos pronunciada que en muchos otros países latinoamericanos. Entre otros grupos religiosos, se encuentran los fundamentalistas menonitas y la polémica Misión de las Nuevas Tribus, grupo evangélico que operaba en connivencia con la dictadura de Stroessner. Los platos de carne y los productos alimenticios tropicales y subtropicales desempeñan un papel importante en la dieta de Paraguay. Casi todos los platos contienen cereales, especialmente maíz y manioc (mandioca). Se recomienda probar platos típicos como el locro, guiso a base de maíz, la mazamorra, gachas de maíz, el mbaipy so-ó, pastel caliente de maíz con trozos de carne, y el sooyo sopy, una sopa espesa elaborada con carne picada y acompañada de arroz o fideos. Entre los postres, destaca el mbaipy he-é, una deliciosa mezcla de maíz, leche y melaza. En el país se consume gran cantidad de mate, y también se bebe con frecuencia mosto (zumo de la caña de azúcar) y caña (caña de alcohol). · Roa Bastos, Augusto: Hijo del hombre, Espasa, Madrid, 1993; Yo, el supremo, Bibliotex, Barcelona 2001 · Greene, Graham: El cónsul honorario, Altaya, Barcelona, 2000; Viajes con mi tía, Edhasa, Barcelona, 1999 · Lewis, Norman: Misioneros, Herder, Barcelona, 1998 · Chase-Sardi, Miguel; Sásnik, Branislava: Los indios de Paraguay, Mapfre, Madrid, 2001 · V.V.A.A: Poetisas del Paraguay: voces de hoy, Torremozas, Madrid, 1992
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