Nombre oficial: República de Guatemala Superficie: 108.890 km² Población: 13.900.000 hab. Capital: Guatemala (2 millones hab.) Nacionalidades y etnias: 56% mestizos, 44% descendientes de mayas Idioma: español, garífuna y 21 lenguas mayas Religión: católica, de Pentecostés y fusión católico-maya Régimen político: democracia Presidente: Óscar Berger
PIB: 53,2 billones de dólares PIB per cápita: 3.900 dólares Inflación: 8,1% Principales recursos económicos: café, azúcar, plátanos, industria textil y de confección, muebles, productos químicos, petróleo, metal, caucho natural, flores, cardamomo y turismo Principales socios comerciales: Estados Unidos, El Salvador, Costa Rica, Honduras, Alemania, México, Venezuela y Japón
Visados: Las normas sobre visados fueron modificadas en 1996; desde entonces, los ciudadanos de la mayoría de los países no necesitan visado ni tarjeta de turismo, pero no todos. Dependiendo del país de procedencia, las estancias están limitadas a 30 o 90 días, por lo que se recomienda consultarlo con la embajada de Guatemala más cercana para obtener información actualizada. Condiciones sanitarias: cólera, dengue, malaria, hepatitis, fiebre tifoidea y disentería Hora local: GMT-7; GMT-8, en verano Electricidad: 115V a 120V, 60Hz Pesos y medidas: sistema métrico quetzal Ciudad de Guatemala La ciudad de Guatemala es la mayor aglomeración urbana de América Central. Se extiende por una altiplanicie con grandes barrancos, rodeada de valles. Como en todas las ciudades del país, se ha impuesto un estricto sistema cuadriculado en su trazado: las avenidas discurren de norte a sur; las calles, de este a oeste. La capital ha sido dividida en quince zonas, cada una con su propio sistema en damero. Son escasos los edificios coloniales que se conservan en ella y, más que un foco de atracción para el turismo, las visitas a la capital guatemalteca se deben principalmente a que es el centro administrativo y de transportes. La Zona 1, la plaza Mayor, ejemplo clásico del esquema arquetípico de ciudad colonial española, constituye el centro ceremonial de la ciudad y en ella se ubican los comercios. El mejor día para visitarla es el domingo, cuando se llena de miles de vecinos que acuden a pasear, a comer helado, a sentarse en los bancos a descansar o a escuchar salsa, y que hacen caso omiso de los vendedores de chucherías. Junto a la plaza se encuentra el palacio Nacional, que actualmente está siendo restaurado para alojar un museo de historia nacional, y la catedral Metropolitana, con sus torres gemelas. En 1976, un terremoto destruyó el edificio original del mercado adyacente a la plaza y, en la actualidad, se emplaza en aquel lugar el desmesurado mercado Central, especializado en objetos turísticos. Al norte de la Zona 1, resalta el parque Minerva, tranquilo y sombreado, una curiosa excepción en el mapa nacional. La Zona 10 alberga importantes museos, como el Museo Popol Vuh, que contiene una colección privada de arte maya y arte colonial español, y el Museo Ixchel, que exhibe un muestrario de la riqueza de las artes y costumbres tradicionales de los pueblos de las tierras altas de Guatemala. En la Zona 13, se encuentran el Museo Nacional de Arqueología y Etnología, con una valiosa colección de objetos mayas, y el Museo Nacional de Arte Moderno, que dispone de una colección de arte guatemalteco del siglo XX. A pocos kilómetros al oeste del centro, se pueden visitar las ruinas de Kaminaljuyú, un extenso emplazamiento maya de los períodos preclásico tardío y clásico temprano que ha sido cubierto en parte por la expansión urbana. La mayoría de los establecimientos hoteleros de precio bajo y medio están situados en la Zona 1, mientras que los más distinguidos se hallan en la Zona 10. Los restaurantes caros y la vida nocturna se concentran en la zona llamada Zona Viva. Antigua Considerada una de las metrópolis más bellas de América, Antigua fue capital del país desde 1543 hasta 1776. Tras un terremoto devastador, se trasladó 45 km hacia el este, actual enclave de la ciudad de Guatemala. Edificada entre los tres grandes volcanes, Agua, Fuego y Acatenango, sus preciosos y todavía firmes edificios coloniales han resistido dieciséis terremotos y numerosas inundaciones e incendios. Durante la Semana Santa, Antigua se engalana; cubre sus calles con alfombras florales y decoraciones ejecutadas con serrín coloreado. Sus iglesias han perdido mucho de su esplendor barroco, debido a los continuos trabajos de restauración que siguen a cada seísmo. A pesar de ello, siguen siendo imponentes, en especial la de La Merced, la de San Francisco y la de Las capuchinas (ahora museo). La Casa K'ojom contiene un museo de música, ceremonias mayas y objetos rituales. Los domingos, tanto oriundos como visitantes acuden al bullicioso mercado que se celebra en el parque Central, para hacer sus compras. Chichicastenango A una altura de 2.030 m, situada en las tierras altas y envuelta en bruma, se encuentra la ciudad de Chichicastenango (Chichi), rodeada de valles y montañas. Pese a su aislamiento, ha logrado mantenerse como un importante enclave comercial. El mercado del domingo es de los más sugestivos, ya que las cofradías salen en procesión en ese día. Los naturales del lugar han sabido aunar los ritos religiosos tradicionales mayas con el cristianismo; para disfrutar de estos rituales, los emplazamientos más aconsejables son los alrededores de la iglesia de Santo Tomás y el santuario de Pascual Abaj, levantado en honor al dios maya de la tierra. Durante estas procesiones ofrendan incienso, bebida y comida a los antepasados con el fin de asegurar la fertilidad de la tierra. El Museo Regional guarda cerámica antigua y estatuillas de barro, puntas de lanza de pedernal y de obsidiana, piedras para moler maíz y una exquisita colección de piezas de jade. Quetzaltenango Más conocido como Xela, Quetzaltenango es el centro comercial del suroeste de Guatemala, punto de partida para efectuar excursiones a los pueblos de alrededor, famosos por sus fuentes termales y su artesanía. El siglo XIX fue su época dorada como lugar clave para el almacenaje y el comercio de café, hasta que un terremoto y una erupción volcánica acabaron con aquella prosperidad. En los últimos años ha cobrado fama por sus escuelas de lengua española. Las principales atracciones turísticas de la ciudad son la plaza central y los edificios circundantes, un par de mercados de productos básicos y el parque Minerva, construido durante la presidencia de Manuel Estrada Cabrera (1898-1920), como tantos otros monumentos de este tipo, en honor a la diosa de la sabiduría, con la esperanza de inspirar así a la juventud guatemalteca. Del paisaje volcánico de Xela destacan los baños de vapor naturales de Los Vahos y Fuentes Georginas ; en sus proximidades se hallan el pueblo de Zunil, distrito de la confección en Guatemala, San Francisco el Alto y Momostenango, centro de producción de ropa de lana. Flores La ciudad de Flores, capital del departamento de El Petén, la zona selvática situada al noroeste, se levantó sobre una isla en el lago de Petén Itzá ; un puente de 500 m la conecta con la ciudad de servicios de Santa Elena, en la orilla. Flores es una urbe majestuosa, con la iglesia y el edificio gubernamental rodeando la plaza principal, que corona la colina en el centro de la isla. Fue fundada por los Itzaes y, en el momento de la conquista, quizá fuera el único centro ceremonial maya activo. El choque cultural con los europeos supuso la pérdida de buena parte del patrimonio originario y la dispersión de sus gentes por la selva, lo cual generó el mito de una ciudad maya perdida. En la actualidad, pueden darse paseos en barca con paradas en los distintos asentamientos de la laguna y visitarse las cuevas de piedra caliza de Actun-Can. Panajachel No hay que dejarse disuadir por el sobrenombre con el que se conoce a esta ciudad, Gringotenango (lugar de extranjeros), ni por la carencia de arquitectura colonial o de mercados coloristas. El imán turístico lo constituye la caldera del lago de Atitlán, un cono volcánico cubierto de agua. A partir de la época hippie, este lago rodeado de volcanes es el paraje predilecto de los viajeros más bohemios que, por lo general, encuentran el agua más fría de lo esperado. Desde la ciudad se pueden visitar poblados indígenas localizados en las orillas oeste y sur del lago. El destino más demandado para excursiones de un día es Santiago Atitlán, famoso por las indumentarias tan coloridas de sus habitantes y por un dios que fuma puros, llamado Maximón. La ciudad mercantil de Sololá ha atraído durante siglos a comerciantes; su plaza principal sigue rebosando actividad durante los días de mercado. Para hacerse una idea de la vida de estos pueblos, lo más idóneo es visitar Santa Catarina Palopá. El contrapunto lo pone San Pedro La Laguna, justo al otro lado del lago, cuyo principal atractivo radica en la mínima afluencia de público que recibe. Los pueblos pesqueros y agrícolas que se desarrollaron hacia el año 2.000 a.C., en la zona costera del Pacífico de la actual Guatemala fueron los precursores de la gran civilización maya que dominó América Central durante siglos y que dejó su enigmático legado de ruinas coronando las cumbres de las colinas. Durante el período preclásico tardío, alrededor del año 300 a.C. hasta el 250 d.C., comenzaron a construirse en las tierras altas de Guatemala grandes ciudades sagradas. Sin embargo, durante el período postclásico, entre los años 900 y 1530 d.C., el poder se trasladó a las tierras bajas de El Petén. Tras la misteriosa caída de la hegemonía maya, los itzaes se asentaron allí, concretamente en el lugar donde hoy se alza la ciudad de Flores. En 1523, Pedro de Alvarado, capitán de la hueste de Cortés, entra a conquistar tierra maya, pero sólo encuentra un imperio que se extinguía y multitud de tribus enzarzadas en guerras intestinas. Tras derrotar a los quichés es nombrado gobernador de Guatemala ese mismo año. Los reinos mayas de Quiché y Cakchiquel fueron divididos y sometidos. La posterior llegada de frailes dominicos, franciscanos y agustinos preservó en parte el modo de vida indígena, pero muchos rasgos de la cultura autóctona se perdieron para siempre. La independencia de España se produjo en 1821, lo que supuso prosperidad para los descendientes de los españoles (criollos) y un empeoramiento de las condiciones de los aborígenes. Las salvaguardas liberales de la Corona española se abandonaron; al pueblo maya le arrebataron la tierra para reconvertirla en plantaciones de tabaco y de caña de azúcar, y sus gentes fueron reducidas a esclavos. Desde entonces, la situación política del país se ha caracterizado por la continua rivalidad entre las fuerzas de la izquierda y la derecha, ninguna de las cuales ha tenido como prioridad aliviar de la pobreza a los indígenas. Entre los períodos de alternancia dictatorial con mandatarios economistas liberales cabe destacar la breve pero brillante actuación de Juan José Arévalo, que estableció el sistema de seguridad social nacional y creó una oficina gubernamental dedicada a velar por los intereses indígenas. El régimen liberal de Arévalo, en el poder desde 1945 a 1951, padeció 25 golpes de estado dirigidos por fuerzas militares conservadoras. Su sucesor, el coronel Jacobo Arbenz Guzmán, continuó con la política liberal de su predecesor y diseñó una ley de reforma agraria para dividir los latifundios y promover el minifundismo y la agricultura intensiva. La expropiación de estos terrenos, pertenecientes a empresas extranjeras -entre ellas, la United Fruit Company de la que, curiosamente, era copropietario el Secretario de Estado estadounidense-, contaba con el apoyo del Partido Comunista nacional; éste fue el detonante que animó a la CIA a intervenir en el país. En 1954 promovieron un golpe militar que triunfó y obligó a Arbenz Guzmán a huir a México, con lo que la reforma quedó inconclusa. A partir de entonces, la presidencia fue copada por militares, agudizándose las protestas y la represión, hasta que finalmente estalló la guerra civil. El auge industrial vivido en los años sesenta y setenta contribuyó a incrementar las ganancias de los potentados, mientras que las ciudades se transformaban en lugares misérrimos, al tener que acoger a todos los campesinos desahuciados de sus propiedades que llegaban allí en busca de empleo. La supresión violenta por parte del ejército de elementos antigubernamentales (la mayoría de los campesinos sin tierra) tuvo como consecuencia que Estados Unidos retirara su ayuda y se convocasen las elecciones de 1985, de las que salió vencedor el demócrata cristiano Marco Vinicio Cerezo Arévalo. Tras cinco años de Gobierno (lo establecido allí son siete), Arévalo fue sucedido por Jorge Serrano Elías, que ganó la presidencia por el conservador Movimiento de Acción Solidaria. Todos sus intentos por zanjar la guerra civil fueron fallidos; conforme disminuía su popularidad, éste fue dependiendo más y más del apoyo militar, hasta que el 25 de mayo de 1993, tras una serie de protestas populares, protagonizó un autogolpe. Sin apoyos, Serrano escapó del país y el Congreso designó como sucesor a Ramiro de León Carpio, opuesto abiertamente al ejército. La política de ley y orden desarrollada por Carpio fue mantenida por el nuevo presidente Álvaro Enrique Arzú Irigoyen, que intentó resolver los problemas del país aplicando una política tecnócrata neoliberal. En diciembre de 1996, el Gobierno firmó una serie de acuerdos de paz con las guerrillas izquierdistas, y el ejército accedió a reducir sus competencias en asuntos de seguridad nacional. El reto para obtener una paz duradera reside ahora en recortar las grandes desigualdades socioeconómicas existentes. El 14 de enero de 2000, Guatemala estrenó Gobierno, encabezado por el presidente conservador Alfonso Portillo, que ganó las elecciones al proclamar que si él podía defenderse a sí mismo también podría defender a su pueblo. Entre sus principales promesas electorales estaban la reorganización de las fuerzas armadas, el saneamiento del sistema judicial, la ejecución de severas medidas contra el crimen y el respeto por los derechos humanos. En las siguientes elecciones de 2003, entre otros, aparecía como candidato Ríos Montt. Tras escádalos y engaños, fue declarado presidente el político menos radical de la derecha guatemalteca, Óscar Berger, de la coalición Gran Alianza Nacional. En 2004 Montt fue detenido bajo arresto domiciliario, fueron retirados 10.000 soldados del ejército y él mismo se declaró culpable por la violación de los derechos humanos, pagando 3.500.000 dolares a las víctimas de la guerra civil. · Menchú, Rigoberta: Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia, Seix Barral, Barcelona, 2000; El clamor de la tierra, Tercera Prensa, San Sebastián, 1992 · Calvo, Lorena: El Zoológico de Guatemala, Editorial Tierra Santa, Guatemala, 1993 · Balchin, Bárbara: Los trajes indígenas de Guatemala, Editorial Piedra Santa, Guatemala, 1991 · Bell, Elizabeth: Cuaresma y Semana Santa en la antigua Guatemala, Antigua Tours, Guatemala, 1997 · Asturias, Miguel Ángel: El señor presidente, Alianza Editorial, Madrid, 1996 · Monterroso, Augusto: Cuentos, Alianza Editorial, Madrid, 1999
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