Supeficie: 105 km2 Población: 2,12 millones hab. (9,4 millones hab. en la zona Île de France) Altitud: 27 m País: Francia Hora local: GMT + 1 (en verano, GMT + 2) Prefijo telefónico: 1
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Musée du Louvre Este enorme edificio fue construido en el siglo XIII y era, en su origen, una fortaleza que luego fue habilitada, a mediados del siglo XVI, como palacio real. Su transformación en museo se inició en 1793. Formaba parte de los Grands Projets de Mitterrand en los años 1980; el Louvre fue remodelado y se le añadió una entrada debajo de una pirámide de cristal. Aunque al principio se consideró un fracaso, el nuevo diseño ganó adeptos entre los que confundían conformidad con inexcusable aburrimiento. Muchedumbres de visitantes llenan diariamente las salas, repletas de pinturas, esculturas y antigüedades entre las cuales se pueden ver la Mona Lisa, La Venus de Milo y la Victoria alada. Se recomienda elegir un período o una sección del Louvre e imaginarse que lo que queda por ver se puede encontrar en algún otro sitio de la capital. Centre Georges Pompidou El centro Georges Pompidou presenta y promociona el arte moderno y contemporáneo y es, sin lugar a dudas, el sitio más visitado de París. Su construcción transcurrió entre los años 1972 y 1977. Su estructura industrial aunque un poco delirante envejeció rápidamente y la reforma de sus fachadas ha ocasionado el cierre de varias partes del centro. Diversas galerías de arte de calidad (bastante caras) se pueden visitar entre las obras así como una librería con entrada libre que se extiende sobre tres gradas y que dispone de más de 2.000 publicaciones periódicas; entre las cuales se pueden encontrar diarios en todas las lenguas y revistas del mundo entero. Ubicada a su lado oeste, una plaza atrae a músicos de calle, imitadores de Marcel Marceau y a toda una fauna de vendedores de drogas y de rateros. Notre Dame La catedral de París es uno de los edificios más impresionantes de la arquitectura gótica. Su construcción se inició en 1163 y finalizó en 1345; su interior desmesurado puede albergar hasta 6.000 fieles. Aunque Notre Dame sea considerada como una sublime realización arquitectural, su estructura presenta una serie de peculiaridades que dan pretexto a comentarios de parte de los franceses. Entre otros, sus tres entradas principales son de tres estilos diferentes y están adornadas con estatuas, coloridas en su origen para que las escenas de la Biblia que ilustran fuesen más reales para el pueblo. Su nave está dominada por un enorme rosetón espectacular. Su órgano, constituido de 7.800 tubos, fue restaurado recientemente y desde entonces no ha vuelto ha sonar correctamente. Desde la base de la torre norte, los visitantes provistos de una columna vertebral firme pueden ascender a la cumbre de la fachada oeste y así disfrutar del panorama sobre las gárgolas que abarca gran parte de la ciudad. Debajo de la plaza situada frente a la catedral se halla una cripta arqueológica que presenta los restos de unas estructuras del período galo-romano y de épocas más recientes. Sainte Chapelle Ubicada dentro del Palais de Justice (Palacio de Justicia), la Sainte Chapelle fue consagrada en 1248 y alberga la famosa corona de espina de Jesucristo y otras reliquias que fueron adquiridas por el rey Luis IX a principios del siglo XIII. La capilla se parece a una joya y está iluminada por una vidriera, verdadera cortina de estaño y de vidrio (la más antigua y la más delicada de París). Se contempla mejor desde la maravillosa puerta dorada de la entrada principal del palacio de justicia. Una vez efectuados los controles - idénticos a los de los aeropuertos - el Palais de Justice se puede recorrer por sus pasillos interminables. Pueden presenciarse algunos juicios. Los casos civiles se deliberan por la mañana y los criminales - reservados generalmente a robos - se inician después del almuerzo. Musée d'Orsay Habilitado de manera espectacular en una antigua estación de trenes construida en 1900, el Museo de Orsay fue inaugurado en su aspecto actual en 1986. Numerosos tesoros artísticos producidos entre 1848 y 1914 se exponen en sus salas; destacan valiosas obras de los movimientos Impresionista y Postimpresionista, la mayoría de las cuales se encuentran en el piso principal y en el último, inundado por la luz del día. El nivel medio presenta habitaciones magníficas adornadas de piezas Art Nouveau. En las proximidades del museo cabe destacar la presencia del Musée Rodin que expone esculturas de bronce y de mármol de Camille Claudel y Auguste Rodin. Detrás del museo se extiende un jardín sombreado lleno de esculturas que constituye uno de los más preciados remansos de paz de la capital francesa. Torre Eiffel Esta torre fue edificada para la exposición universal de 1889 para celebrar el centenario de la Revolución Francesa. Lleva el nombre del arquitecto que la diseñó, Gustave Eiffel. Tiene una altura de 320 m y fue la torre más alta del mundo hasta 1930. Su construcción suscitó reacciones de rechazo por parte de la élite artística y literaria de la capital en su tiempo, afirmando así su derecho a no estar de acuerdo con nada. La torre estuvo a punto de ser derribada en 1909. Debió su salvación al hecho que ofrecía una plataforma ideal para colocar las antenas que necesitaban las nuevas ciencias emergentes como la telegrafía sin hilo. Después de observar las vigas desde el suelo, la visita se puede proseguir con la ascensión de la torre hasta uno de los tres niveles abiertos al público que se pueden alcanzar a pie o por los ascensores. Al sureste de la torre se extiende una zona recubierta de césped que, en otros tiempos, acogió el primer vuelo en globo y que, ahora, sirve de sitio de recreo para los adolescentes y sus monopatines o para los activistas que se manifiestan contra Jacques Chirac. Avenue des Champs-Elysées Hace mucho tiempo los aristócratas pomposos solían pasear por la avenida de los Campos Elíseos que representaba el símbolo y la alegría de vivir de París. Una serie de locales de comida rápida, de escaparates de coches y de cines han empañado, en cierto modo, su lustre. Sin embargo, sus 2 km de largo y sus 70 m de ancho siguen constituyendo un lugar ideal para pasearse de noche y para comer en uno de sus carísimos restaurantes. Cimetière du Père Lachaise Establecida en 1805, esta necrópolis atrae más visitantes que cualquier sitio parecido en el mundo. Las tumbas bien cuidadas de más de un millón de personas se esconden entre los árboles y las flores. Entre ellas figuran sepulturas de grandes personajes como el compositor Chopin; los escritores Molière, Oscar Wilde, Balzac, Marcel Proust y Gertrude Stein; los artistas David, Delacroix, Picasso, Seurat y Modigliani; la cantante Edith Piaf o la bailarina Isadora Duncan. Sin embargo, la tumba que recibe más visitas es la del líder del grupo The Doors, Jim Morrison, fallecido en París en 1971. Un siglo atrás el cementerio fue el escenario de una feroz batalla entre un grupo de insurgentes y las tropas gubernamentales. Los rebeldes fueron finalmente rodeados y fueron fusilados contra una de las paredes. Place des Vosges El distrito de Marais fue, durante mucho tiempo, una zona pantanosa antes de ser convertida en tierra de cultivos para finalmente llegar a ser una zona residencial, según la voluntad del rey Enrique IV en 1605. Por eso fue construida la plaza des Vosges y se edificaron 36 casas simétricas a su alrededor. Estas casas, con arcos en su piso principal, amplias ventanas en claraboya y plantas trepadoras, fueron originalmente construidas con ladrillos. Luego fueron elevadas con vigas recubiertas de yeso para ser pintadas como si de ladrillos se tratase. Los duelos, regidos por normas muy estrictas, se disputaban en medio de este elegante parque. De los años 1832 a 1848, Victor Hugo ocupó la casa del numero 6; actualmente museo municipal. Los arcos que adornan la plaza albergan tiendas de lujo, galerías de arte caras y cafés llenos de paseantes impecables e indolentes tomando tacitas de café. Les Catacombes A finales del siglo XVIII París tuvo un serio problema se superpoblación dentro de sus cementerios. Las autoridades, a parte del lado estético, se encontraban con un problema de salud pública. Decidieron exhumar los restos de los cadáveres y trasladarles a unos hoyos excavados en los túneles de una cantera subterránea abandonada. La decisión fue tomada en 1785 y de este modo se abrieron las catacumbas. Los visitantes de esta atracción macabra tendrán que bajar hasta unos veinte metros bajo tierra y pasearse a través de pasillos atiborrados con huesos. La gente mayor de sesenta años puede entrar gratuitamente - un detalle que refleja el sentido del humor de los franceses. Los túneles, usados por la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial como cartel general, están al sur del Sena. Bois de Boulogne El Bois de Boulogne es un bosque de tamaño reducido en la parte oeste de la ciudad. Esta formado por zonas de bosque, paseos meandrosos y cafés de la Belle Époque. Cada noche, los hoyos del Bois de Boulogne se llenan de prostitutas y de visitantes furtivos con gustos sexuales particulares. Hace pocos años, la policía dio caza a los negociantes del sexo y los agentes siguen avisando del peligro de entrar sólo en el bosque de noche. París fue fundada a finales del siglo III a.C. por una tribu de galos-celtas llamados parisii, sobre el sitio que lleva actualmente el nombre de Île de la Cité. En el año 52 a.C. terminaron los largos enfrentamientos entre los galos y los romanos, cuando las legiones de Julio Cesar tomaron el control del territorio. El asentamiento se convirtió luego en una ciudad romana. El cristianismo fue introducido en el siglo II de nuestra era. Los romanos fueron derrotados por los francos en el siglo V. En 508, el rey franco Clodoveo I unificó la Galia en un reino e hizo de París su capital. (El nombre de París tiene su origen en el nombre de la tribu de los parisii). París prosperó durante la Edad Media. En el siglo VII, se inició la construcción de la catedral de Notre Dame (Nuestra Señora), cuyas obras tardaron casi 200 años, mientras que la gente se instalaba en la parte norte de la orilla del Sena después del saneamiento de los terrenos pantanosos del barrio de Marais. La zona actualmente se conoce como la margen derecha. La Sorbona abrió sus puertas en 1253 y la magnífica Sainte Chapelle fue consagrada en 1248. Se originó la edificación de la fortaleza del Louvre en la ribera del Sena a principios del siglo XIII. Los vikingos escandinavos (conocidos también como Normandos) empezaron a invadir la costa oeste de Francia en el siglo IX; al cabo de tres siglos de conflictos, iniciaron su descenso hacia París. Comenzó la Guerra de Cien Años entre la Inglaterra normanda y la dinastía parisina de los Capetos; terminó con la derrota de los francos en la batalla de Agincourt en 1415 y el control de París por los ingleses en 1420. En 1429, una doncella de 17 años, llamada Juana de Arco, reunificó las tropas francesas y venció a los ingleses en Orleáns, quienes fueron expulsados de Francia, excepto de la ciudad de Calais, en 1453. Siguiendo los pasos del Renacimiento italiano, París volvió a resurgir a finales del siglo XV. La mayoría de los edificios y monumentos que dan a la ciudad su esplendor fueron edificados en esa época. No obstante, París volvió a tomar las armas, esta vez en nombre de la religión, a finales del siglo XVI. Disputas entre los hugonotes (protestantes franceses soportados por los ingleses), la liga católica y la monarquía culminaron en 1572 con la masacre de la Noche de San Bartolomé, durante la cual murieron más de 3.000 personas y que coincidía con el casamiento de Enrique de Navarra (futuro Enrique IV). Luis XIV, conocido como el Rey Sol subió al trono en 1643 con sólo cinco años y llevó la corona hasta 1715. Durante su reinado estuvo a punto de quebrar el tesoro nacional a causa de interminables batallas y la construcción de innumerables monumentos. Su herencia más destacable es el palacio de Versalles, que se halla a unos 23 km al suroeste de París. Luis XV y luego Luis XVI le sucedieron en el trono. Los excesos de este último y los caprichos de su esposa, la reina María Antonieta, originaron el levantamiento del pueblo de París y la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789. Esos acontecimientos iniciaron la famosa Revolución Francesa. Los ideales populistas que la sostuvieron al principio dieron rápidamente paso al Reinado del Terror, durante el cual fueron decapitadas más de 17.000 personas. Sorprendentemente, algunos de los "patriotas" originales acabaron enfrentándose a Madame la Guillotine. El gobierno poco estable de la era posrevolucionaria fue consolidado en 1799 con la llegada al poder de un joven general corso, Napoleón Bonaparte, con el título de primer cónsul. En 1804, el Papa le coronó Emperador de los Francia y poco después llegó a tener la mayoría de Europa bajo su dominio. El apetito de conquista de Napoleón lo llevó a ser derrotado, primero en Rusia y luego en Bélgica en la batalla de Waterloo en 1815. Su legado a la Francia moderna incluye el código civil nacional que lleva su nombre así como monumentos macizos y neoclásicos como el Arco de Triunfo. Tras el exilio de Napoleón, Francia estuvo en manos de muchos dirigentes bastante ineptos hasta 1851, cuando un nuevo golpe de estado trajo a Napoleón III, un nuevo emperador, al poder. Durante 17 años, dirigió la reforma de un nuevo y espléndido París. Se levantaron amplias avenidas, se diseñaron parques y se reestructuró el alcantarillado. Sin embargo, al igual que su tío, este Napoleón, con su carácter bélico, entró en una costosa e infructuosa guerra contra Prusia en 1870. Cuando la noticia de la captura de su emperador llegó a oídos de los parisinos, éstos se echaron a las calles de la capital para tomarlas y pidieron que se estableciera la república. A pesar de sus inicios sangrientos, la Tercera República introdujo la Belle Époque con el nacimiento del famoso movimiento arquitectónico del Art Nouveau y con el desarrollo de muchos avances en los campos del arte y de la ciencia. Durante las décadas de 1920 y 1930, París se convirtió en el centro mundial de la vanguardia artística y consolidó su reputación entre los intelectuales librepensadores. La ocupación de la ciudad por los nazis en 1940 puso fin a este período de excesos. París se quedó bajo la dominación de los alemanes hasta el 25 de agosto de 1944 (las tropas que retomaron la ciudad pusieron a la cabeza del regimiento las unidades de la Francia Libre de manera que los franceses pudiesen tener el honor de liberar su capital). Después de la guerra, París recuperó su posición de cuña de la creatividad y alimentó un liberalismo revitalizado que tuvo su clímax en la revuelta de los estudiantes contra el sistema, conocido como los acontecimientos de Mayo del 68. La Sorbona fue ocupada; en el Barrio Latino se levantaron barricadas, y más de 9 millones de personas participaron en una huelga general que paralizó el país. Querían llamar la atención sobre el descontento creciente del pueblo acerca de la rigidez de las instituciones francesas. En los años 1980, el Presidente François Mitterrand dio el comienzo de los futuristas Grands Projets (una serie de proyectos que preveían la construcción de edificios costosos que fueron, en su mayoría, bien aceptados, pese a que algunos de ellos resultaron ser un fracaso popular). El centro Georges Pompidou o la pirámide de cristal del Grand Louvre formaban parte del plan y provocaron reacciones que oscilaban entre aterradores "Mon Dieu" y muestras de satisfacción incondicional. Esos proyectos reanudaron, como mínimo, varios debates sobre la estética parisina. A finales de la década de 1990 dos acontecimientos pusieron a París en el centro de la atención mundial: el accidente de automóvil de Diana, Princesa de Gales, en 1997 y la victoria de Francia, por primera vez en la historia, en el Mundial de fútbol en julio de 1998 (3-0 frente a los muy favoritos brasileños). Ambos sucesos llevaron a cientos de miles de parisinos a las calles y la llegada de miles de periodistas de la prensa internacional. Aunque mucho menos significativo desde el punto de vista emocional, el partido político de Jacques Chirac, Presidente de la República desde 1995, perdió las elecciones legislativas en junio de 1997. En consecuencia una coalición de socialistas, comunistas y ecologistas, encabezada por el actual Primer Ministro Lionel Jospin, ocupó el poder. A pesar de haber impulsado la economía local y de la introducción de la semana laboral de treinta y cinco horas, Jospin fue derrotado estrepitosamente en las elecciones presidenciales de 2002; salió elegido Jacques Chirac, el candidato conservador, en la segunda vuelta de las elecciones, frente al ultraderechista Jean-Marie Le Pen. En 2001, Bertrand Delanoë, un político declarado abiertamente gay, fue elegido alcalde de París. En 2002, fue acuchillado supuestamente por sus tendencias sexuales. A pesar de este lamentable acto, Delanoë goza de popularidad entre los parisinos. Aparte de preocuparse por mejorar la administración, promueve las bicicletas y los autobuses para conseguir una ciudad más tranquila. En octubre de 2005 París sufrió una serie de disturbios en distintos puntos de la ciudad. Grupos de jóvenes inconformistas se revelaron contra la discriminación social que sufren los inmigrantes en el país. Estos hechos llevaron al gobierno francés a decretar el estado de emergencia. Hubo numerosas pérdidas materiales, arrestos y heridos. · Goubert, Pierre: Historia de Francia, Crítica, Barcelona, 1997 · Price, Roger: Historia de Francia, Cambridge University Press, 1998 · Flauvert, Gustave: Madame Bovary, Espasa Calpe, Madrid, 1998 · Proust, Marcel: En busca del tiempo perdido, Aguilar, Madrid, 1999 · Hugo, Victor: Nuestra Señora de París, Alianza, Madrid, 1999 · Orwell, George: Sin blanca en París y Londres, Destino, Barcelona, 1983 · Lapierre, Dominique y Collins, Larry: ¿Arde París? Plaza y Janés, Barcelona, 1996 · Hemingway, Ernest: París era una fiesta, Planeta de Agostini, Barcelona, 2004 · Barnes, Julian: Al otro lado del canal, Editorial Anagrama, Barcelona, 1997 · Beauvoir, Simone de: El segundo sexo, Editorial Cátedra, Madrid, 1998 · Camus, Albert: El extranjero, Alianza Editorial, Madrid, 1999
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